martes, 29 de diciembre de 2020

MEMORIAS DE ÁFRICA

 MEMORIAS DE AFRICA GUINEA

 

 

El otro día llegó a mí poder un artículo muy profundo escrito por Carlos Fleitas Alonso, con este título y publicado en Tribuna Abierta de ABC, en 31 de julio de 1986.

 

Para aclarar diré que Carlos era el gerente de una potente empresa finquera allí en Fernando Poo, Caifer y que llegó a presidente del Consejo de Vecinos de Santa Isabel (alcalde), canario de buena planta física, estaba fuera del círculo de mis amistades, dado que yo era un simple empleado de una pequeña empresa. Leyendo su artículo en mi memoria vienen un montó de personas que esa independencia fue su sentencia de muerte sicológica.  Aunque ponga mi mejor deseo en transmitir la fuerza de su escrito, no será capaz, pero si me agradaría que por lo menos hiciera reflexionar a aquellos estúpidos políticos que condenaron al olvido a miles de coloniales.

 

Empieza el artículo con la célebre frase de la baronesa: Yo tenía una granja en África., con cálida voz cargada de nostalgia cuenta esa sufridora, los tiempos vividos en la Kenya británica, donde se arruinó por proteger a los kikuyus.

 

Nosotros teníamos una granja en África, podía ser una finca de cacao, una gestoría, un cafetal, un comercio o una "factoría o como yo un trabajo y sobre todo mi hogar, donde me había criado y donde había estudiado primero en la Misión Católica y luego en el Instituto siete años, siempre compartiendo enseñanza con mis compañeros de color, mezclados sin ningún problema. Cierto es que eran fernandinos o hijos de nativos con cierto poder adquisitivo o funcionarios. Hay que pensar que, en aquella España, en muchos pueblos no iban al colegio y tenían que trabajar siendo niños en sus pedanías.

 

Cuenta el artículo como España de trescientos mil kilómetros cuadrados, como mínimo, que se suponía podía reclamar, le dieron 28.000 km. Cuadrados.

 

El 20 de julio de 1901 sobre las blancas arenas de las playas de Bata, las delegaciones francesas y españolas forman con la prestancia que requiere el acto, delante del mástil de la bandera tricolor francesa, frente a los delegados, una escuadra de marineros franceses y a la izquierda otra escuadra de marineros españoles.

 

A los compases de la Marsellesa es arriada la bandera francesa y con respeto se traslada a bordo del cañonero "Aleyon" de la escuadra gala. Mientras tanto, la delegación española se hace cargo del edificio de madera, de estilo colonial, que ha sido, hasta ese momento, sede de la representación francesa y que pasará a ser a partir de ese momento, base de la delegación española.

 

A la sombra de los cocoteros y de los egombe-gombes, unos grupos de pescadores de la etnia ndowe; combes y bengas, contemplan la ceremonia con curiosidad. Unos guerreros pamues, descendientes de Ntumu Afiri, con sus atuendos de guerra observan sin comprender el significado del acto.

 

A la mañana siguiente, forman de nuevo frente al mástil vacío, las delegaciones de España y Francia, y con las tropas formadas, a los acordes de la Marcha Real española, es izada con toda solemnidad la bandera roja y gualda. El territorio africano queda bajo la tutela de España.

 

Se intercambian documentos se saludan los delegados y la Comisión Francesa se dirige a su lancha para emprender a bordo del cañonero su viaje de regreso a Francia. La Delegación Española embarca más tarde en el cañonero Magallanes, de la armada española, que les llevará a la isla de Fernando Poo. La delegación n continuará después su regreso a la península en el <<V. Rabat>>.

 

Lo que ocurrió después es poco conocido, hombres que podían compararse al legendario conde Savorgnan de Brazza se aprestan para la colonización de los restos del Tratado de El Pardo. Iradier, Bengoa, Ayala y otros anónimos, y sobre todo los misioneros claretianos penetran en territorio fang, pero de eso ya ha pasado mucho tiempo. Para dar idea de la dureza de aquellos tiempos en 1859, llegó una expedición de colonos, al cabo de un año quedaban solo tres vivos. La malaria, la mosca del sueño, la falta de agua potable y otras enfermedades como la filaria etc. Terminaban en pocos meses con los europeos. Hasta que no se empezó a secar pantanos e higienizar los alimentos, era la muerte segura,

 

Las arenas de la playa de Bata han sido el mejor testigo, por allí llegaron y salieron los colonos españoles.

 

Un día de marzo de 1969, sobre las arenas blancas de la playa de Bata

, los colonos se arremolinan, cargando con lo poco que pueden llevarse de su ajuar, y      

 hombres y mujeres, mezclados con las Fuerzas Españolas que han recibido la orden de regresar, esperan la llegada de las barcazas para dirigirse a los buques de la Armada Española, para un viaje sin retorno. En Santa Isabel lo hacen con un avión sobrecargado con el doble de pasajeros con el consabido riesgo de su vida. y la Guardia Civil les obligan a embarcar ocultándose en el bosque sin poder desfilar o embarcar con dignidad por el muelle de la ciudad, no vaya a ser que Macias o la ciega ONU, le llame al orden.  

 

Hombres y mujeres expulsados de Guinea volvían derrotados buscando refugio en sus familias y tratando de adaptarse a una vida poco favorable, con problemas sanitarios buscando la beneficencia hasta el final de su existencia. Gente como mis primos que habían nacido en Guinea hacia 50 años, desconocían lo que era España y tuvieron que mendigar favores, perdieron casa, enseres, empleo, amigos, salud, en parte por la incompetencia de un Gobierno que miaba para otro lado, dada su estupidez manifiesta.

 

Fidel Azaceta, tenía una granja en África, una hermosa finca, desde la baranda de su casa colonial, contempló a lo largo de su vida las maravillosas puestas de sol que solo pueden admirarse en África, pero Fidel Azaceta murió con sus dos piernas amputadas en una sala de Beneficencia, sin tener una sola moneda de su propiedad sobre su mesilla de noche, Fidel Azaceta solo tenía una granja en África.

 

Para otros su máxima aspiración podría ser una licencia de taxi para atender a sus necesidades.

 

Señor Presidente, señores del Gobierno, yo tenía una granja en África. Nosotros

Teníamos una granja en África.

 

 

Fernando García Gimeno - resumido y adaptado refleja pese al tiempo transcurrido

El pensamiento de miles de españoles abandonados, a los que hay que sumar los nativos que, teniendo nacionalidad española, se les negó sus derechos al llegar a esa Tierra.

 

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CURIOSIDADES HISTÓRICAS DESCONOCIDAS

 

Extraído del Boletín Oficial de la Provincia de Logroño Nº 35, de fecha 25 de marzo de 1859 (es reflejo del Boletín del Estado)

 

Ministerio de la Guerra- Ultramar

Visto el expediente instruido con motivo de la exposición de D. Francisco Jacas y Cuadras y D. Francisco Cibut, pidiendo autorización para llevar colonos a  Fernando Poó , y solicitando la exención de pago de derechos de exportación y de anclaje.

Considerando que de acceder a estas pretensiones se perjudicaría tanto a los intereses del Estado como a los del comercio en general:

Considerando por otra parte que sin aquellas concesiones especiales podría ser muy favorable al buen éxito la colonización empezada la autorización a los exponentes para llevar colonos a la citada Isla, con arreglo a las bases generales establecidas en el Real decreto de 13 de diciembre último; la Reina (Q.D.G.) de conformidad con el parecer del Consejo de Ministros se ha servido desestimar la petición de los exponentes en lo relativo a la exención de los referidos derechos de exportación y anclaje, habiéndose dignado al mismo tiempo S.M., conceder a los expresados Jacas y Cuadras y Cibut, 15 fanegas de tierra por cada colono que lleven a Fernando Poó, con entera sujeción a las reglas que contiene el mencionado Real decreto de 13 de diciembre último, y a las condiciones que a continuación se expresan.    

1.--    La empresa tendrá siempre su depósito de Santa Isabel, en la repetida Isla, los víveres, el vestuario y los útiles necesarios a los colonos durante seis meses.

2.--    El Gobernador de Fernando Poó adoptará las medidas que conceptúe necesarias para vigilar el cumplimiento de las obligaciones de la sociedad con los colonos y viceversa.

3.--    La correspondencia será admitida gratuitamente en los buques que la sociedad establezca entre la Península y las islas del Golfo de Guinea.

4.--    Transcurridos 99 años de la duración del contrato, la compañía cederá al Gobierno. todos los útiles, herramientas y edificios que poseyere en Fernando Poó e islas adyacentes.

5.--    La sociedad dará pasaje y manutención en sus buques a los individuos de tropa y colonos que el Gobierno enviare por la cantidad de 500 rs. Vellon cada uno; pero en el concepto de que el Gobierno queda en completa libertad de enviados por otros buques si lo creyere oportuno.

6.--    En el caso de que la empresa se constituyera en sociedad por acciones, se sujetara a las reglas generales establecidas para esta clase de compañías por las disposiciones vigentes. 

7.--    La sociedad no tiene derecho a concesión alguna especial en las posesiones del golfo de Guinea, sino únicamente a las que expresan en el repetido Real decreto de 13 de diciembre último.

La empresa estará además obligada a observar los ajustes, transporte y establecimiento de los colonos las condiciones siguientes:

1º Antes de proceder a contratar colonos cualquiera de las provincias de España, lo pondrá en conocimiento del Gobernador, para que este pueda cerciorarse de que media en el contrato una completa libertad y conocimiento de lo que se pacta.

2º Tanbien deberá poner en conocimiento del Gobernador de Alicante el número de colonos que embarque en cada expedición y el buque que se verifique.

3º La empresa no llevará en cada buque más que un colono por tonelada y media de arqueo.

4º Los buques irán provistos de agua y alimentos sanos en cantidad proporcionada al número de personas que conduzcan y a la distancia que han de recorrer; se mantendrá en ellos además el aseo y la ventilación necesarios para la conservación de la salud de los viajeros.

5º La empresa llevará siempre médico y botiquín en todos los buques en que transporte colonos, si el número de estos excede de 10, aún cuando no llegase al que para exigir esta circunstancia determinan disposiciones generales sobre navegación mercantil.

6º No podrán ser transportados a Fernando Poó en clase de colonos los menores de edad, a no ser que vayan en compañía de sus padres.

7º Cuando en un mismo buque se embarquen hombres y mujeres, serán colocados con la debida separación.

8.--   El Gobernador de Fernando Poó y sus dependencias cuidará muy especialmente de cerciorarse, a la llegada de los buques a aquella isla, de que se han cumplido por la empresa todas las condiciones que se le imponen.

9.--    Cada colono recibirá de la sociedad, al firmar el contrato, 500 rs. vn. en metálico.

10.--   El colono será transportado a Alicante y desde este punto a Fernando Poó por cuenta de la compañía.

11.--   Desde el día de su embarque hasta que concluya la contrata entre el colono y la sociedad, esta le dará habitación, manutención y vestido, tanto en estado de salud como de enfermedad, proporcionándole al año tres trajes completos, de los cuales le entregará uno al firmar el contrato y otro de reserva el día del embarque.

Cada traje se compondrá de sombrero de paja con forro de hule, blusa de lienzo de algodón, zapatos abotinados de doble suela, polaina de cuero, pañuelo para el cuello y otro para la mano, morral de lienzo blanco, cinturón de cuero y un frasco para aguardiente con su correspondiente cordón.

El vestido de los indígenas se compondrá de sombrero de palma ordinaria sin forro de hule, blusa de tela de algodón y calzones de la misma tela largos hasta la mitad de la pantorrilla. 

12.--    La manutención de los colonos desde el día del embarque hasta la conclusión del contrato será diariamente una libra de galleta, media de arroz, un cuarterón de garbanzos, una libra de patatas o de yames, un cuarterón de tocino, media libra de bacalao seco, una cuarta de aceite, y un cuartillo de aguardiente; recibirán además aquellos diariamente una onza de tabaco picado.

13.--   La manutención de cada trabajador indígena se compondrá cada día de una libra de galleta, otra libra de arroz, y un cuartillo de aguardiente.

14.--   Cada colono europeo percibirá también 40 reales de vellon mensuales en metálico.

15.--    La sociedad proporcionará a los colonos y trabajadores todas las herramientas y útiles necesarios para el trabajo, siendo siempre de cuenta de aquella el mantener en buen estado dichos útiles y herramientas.

16.--    En caso de enfermedad del colono, será asistido y cuidado de cuenta de la compañía hasta que esté en disposición de volver a su trabajo habitual, sin que por esta causa pierda ninguno de sus derechos ni el turno para adquirir su propiedad. Con este fin la sociedad establecerá, donde crea conveniente, un hospital espacioso con un médico cirujano y botiquines propios de las condiciones del clima.

17.--    Será obligación de la empresa proporcionar a los colonos el culto religioso, a cuyo fin mantendrá y sostendrá de su cuenta un sacerdote de la Compañía de Jesús en cada sección colonizadora.  

18.--   La sociedad establecerá cinco secciones colonizadoras. Cada sección se compondrá de 500 colonos blancos e igual número de trabajadores indígenas, además del personal que se crea necesario para su dirección y servicio, debiendo la compañía facilitar un criado indígena por cada 10 colonos blancos. La tercera parte de los colonos deberá de ser casados.

19.-- Cada colono blanco tendrá derecho a una propiedad de 15 fanegas de terreno desmontado y pronto para el cultivo. La sociedad en el acto de inscribirse el colono le entregará su número y el de la sección a que le corresponda para que pueda adquirir por riguroso turno de antigüedad la propiedad de la dicha porción de terreno en el momento que quede preparada para el cultivo.

20.-- La compañía, al hacer entrega de la propiedad al colono, le proporcionará semillas y plantas propias de la naturaleza del país, una casa de las condiciones que más adelante se expresan, herramientas y las caballerías necesarias para el cultivo.

21.-- Igualmente proporcionará los jornaleros indígenas precisos para el trabajo de un año, y mantendrá con la misma facción durante el mismo tiempo al colono, a fin de que este pueda llegar a coger la primera cosecha; pero la siempre de esta en toda la finca se hará bajo la dirección de la sociedad. 

22.-- Pasado el primer año y recogida de la primera cosecha, la compañía cederá el terreno respectivo a cada colono, quedando este enteramente dueño de la propiedad.

23.-- La sociedad entregará al colono á su llegada a la ciudad de Santa Isabel un armamento completo, que constará de una escopeta de dos cañones, un par de pistolas de medio arzón, un hacha de abordaje y un cuchillo de monte; este armamento será propiedad del colono, sin perjuicio de cualquiera disposición de policía, que el Gobernador juzgase conveniente adoptar.

24.-- La habitación que se habrá de proporcionar a los colonos consistirá en una casa de hierro, forrada de madera, de 300 pies cuadrados, para cada dos; al mismo tiempo se les hará entrega del menaje necesario. El colono casado tendrá por si solo derecho a una casa de las mismas condiciones. A los trabajadores indígenas dará la sociedad para habitación de cada dos una tienda de campaña triangular, de tela gruesa de algodón, embreada, montada sobre estacas, de 12 palmos de altura en el centro, 12 de ancho en su base y 16 de largo.

25.-- Al entregar la empresa al colono su finca en producto, le dará en propiedad una casa con su menaje de las mismas condiciones expresadas.

26.-- La casa y menaje a que se refiere el artículo anterior, recibirán al firmarse el contrato el valor de 700 rs. 

27.-- Si el colono con su mala conducta diese ejemplos perniciosos de desmoralización, si no quisiese trabajar como los demás, faltase al respeto a sus superiores o provocase riñas, etc., la sociedad podrá despedirlo, perdiendo aquel todos sus derechos. En este caso, si el colono lo pidiese, dentro del término de 24 horas de haber sido despedido será transportado por cuenta de la compañía a Alicante en el primer buque de la sociedad que salga de Fernando Poó; mientras tanto será mantenido a cargo de la empresa.

28.-- La compañía no podrá oponerse a que los colonos traspasen sus derechos en la forma que les convenga, una vez convertidos en propietarios. Los colonos estarán por su parte sujetos al cumplimiento de las obligaciones que a continuación se expresan:

 

Primera.   Habrán de acreditar su moralidad a satisfacción de la sociedad y el no haber sido condenados criminalmente: si hubiesen sufrido alguna pena correccional deberán haber transcurrido dos años desde su extinción

 

Segunda.  Trabajarán bajo la dirección de la compañía, y estarán a sus órdenes hasta que queden convertidos en propietarios.

 

Tercera.    Cuando llegue a quedar el colono convertido en propietario, pagará en los dos primeros años a la empresa una cuarta parte de su cosecha, quedando las otras tres completamente en su beneficio.

 

Cuarta.    Pagarán también a la sociedad el valor de la casa y menaje que habrán recibido a razón de 1.000 rs. anuales en frutos o metálico.

 

Quinta.    Pagarán asimismo a la compañía durante 98 años el 6 por 100 de los frutos de su cosecha.

 

Sexta.       Cultivarán las tierras a uso y costumbre de buen agricultor, y si dejasen de hacerlo durante dos años consecutivos perderán todos sus derechos, y la finca volverá a la sociedad, después de justificado el hecho ante la Autoridad judicial. 

 

Por último, el Gobierno se reserva la facultad de hacer a otras compañías las mismas o análogas concesiones.

 

De Real orden lo comunico a V.S. a fin de que vigile sobre el exacto cumplimiento de todas las disposiciones en la parte correspondiente a las atribuciones que le están declaradas. Dios guarde a V.S. muchos años. Madrid 26 de Febrero de 1859.- O`Donnell.=Sr. Brigadier D. José de la Gándara, Gobernador nombrado de Fernando Poó e Islas adyacentes.

 

Transcrito por Fernando el Africano 10.09.09  

 

domingo, 27 de diciembre de 2020

SOLUCIONES A GRANDES PROBLEMAS

 

SOLUCIONES A GRANDES PROBLEMAS

 

El pueblo benga de Corisco, tiene la creencia de que cuando uno fallece, no se aleja inmediatamente de lo que fue su casa y familia. Durante un periodo prudencial fluctúa por sus cercanías, para ayudarles a recordar donde él guardaba objetos que no encuentran, o en el lugar que deben situar otros que adquieren, lo hace con pequeños movimientos, como abrirse una puerta o ventana, como si fuera el aire.

El problema es que hay personas fallecidas, que en la vida eran muy quisquillosas, inquietas y con ganas de ser protagonistas. Esas personas mueven los objetos muchas veces, dado que nunca le agrada como quedan las cosas y para que no les sigan dando la lata, cuando fallece una persona así, al llevarla al cementerio, no lo hacen por el camino habitual. De momento rompen o desmontan una pared de nipa y la sacan por esa ventana, llevándola al cementerio por caminos extraños, y cambiando de itinerario varias veces para despistarlo y no sepa volver, de esta forma vivir tranquilos.

Bien, me consta que la Asamblea General de Virus, (sarampión, malaria, dengue, cólera, etc, ) , ha decidido eliminar al covid19, por la competencia nefasta que les hace, para ello, mediante engaño lo llevarán a un alto puente (secreto) y diciéndole que por ahí conquistará el mundo total, lo empujarán con suavidad al vacío, donde una suave colcha de pinchos lo acogerá a la suave temperatura de 100 grados.  

 

Fernando García Gimeno         Barcelona a 27 diciembre 2020

jueves, 17 de diciembre de 2020

 

Punta Fernanda 1945,mi primo Alberto al fondo, Albert en primer plano, el más alto Ángel y el del salacot e la mano, yo.

LA BODA DE LA HIJA DEL ARCO IRIS

 

Los hijos de los animales vivían en la tierra y el Arco Iris en el cielo.

El arco Iris llegó donde estaba el Elefante y le dijo:

Elefante, soy forastero tuyo, dame dote, tengo dos hijas solteras.

El Elefante respondió: Está bien y le dio la dote. El Arco Iris dijo:

Yerno mío Elefante, yo me voy, tú sígueme.

Contestó el Elefante, yo te seguiré dentro de cuatro días.

El Arco Iris subió al cielo, se quedó allí, y el Elefante no subió porque

no acertaba a tener idea, de cómo subiría al cielo.

El Arco Iris terminó de coger las dotes de todos los animales, porque

 ninguno podía seguirle al cielo.

Y el Arco Iris bajó su último viaje para ir al pueblo del Tortuga, llegó y dijo:

Tortuga, dame dote; yo tengo hija soltera, y el Tortuga le dio la dote.

Las mujeres del Tortuga le guisaron mpan (especie de espárragos) y fueron

A dejar los mpan arriba en casa del Arco Iris.

El Arcos Iris empezó a comer, dijo: Yerno Tortuga, esta comida me gusta.

Y el Tortuga dijo: Mujeres mías, coged renuevos (brotes) de espárrago

Y el Arco Iris se los llevará.

El Tortuga continuó: Suegro Arco Iris, tú marchas con estos renuevos, déjalos

en la entrada del pueblo, y pasados tres días iré con todas las mujeres,

Y luego te seguiré a los cuatro días.

El Arco Iris respondió: De acuerdo. El Tortuga se despidió de sus hijos y de

Sus mujeres, diciendo, voy a los pueblos del Arco Iris.

Él había hablado al Arco Iris sin que éste comprendiera sus intenciones, y se metió dentro de la carga de mpan.

El Arco Iris subió para ir al cielo, llegó a la entrada del pueblo, y se sentó con sus

hijos y sus mujeres, empezó a darles noticias del viaje y durmió tres días.  

El Tortuga salió del interior de la carga, empezó a andar, rodeó para mirar con detenimiento las señales del bosque, fue andando hasta el pueblo, entró en la

 Casa de la Palabra del Arco Iris, saludó a sus hijos y a todas las gentes del pueblo.

El Tortuga dijo:

Con que tú viniste a edificar un pueblo en el que fue mío, donde yo nací. El

primer hijo se llamó Ntung Pfulí; el árbol que estaba en el monte ese está

 derribado; Ntung Pfulí lo agujereó para matar pale (un roedor) , en el río de

 abajo mis mujeres pescaron mucho, aunque no cogieron más pescado que ñan

 (raya eléctrica).

Y terminó por darle muchas señales de las cosas  y el Arco Iris quedó admirado

 y dijo: ¡Oh! ¿Con que éste es el pueblo antiguo de Tortuga? El Arco Iris llamó a

 su hija mayor, y le dijo: El Tortuga ha llegado. La mujer cogió la escoba,

marchó a barrer la casa y llamó al Tortuga diciendo:  Ven para ir a la casa.

Las mujeres guisaron comida, convidaron al Tortuga y el Arco Iris cogió los

 mpan y los empezó a repartir con sus mujeres. El Arco Iris estaba extrañado del Tortuga, porque ningún animal había podido tener idea de cómo había llegado

al pueblo del Arco Iris y el Tortuga había llegado.

Se reunieron para los preparativos de la boda, el Tortuga dijo: Suegro Arco Iris,

 yo tengo prohibido ser enterrado en otro pueblo ajeno al mío.  

El Arco Iris respondió: Sobre eso no habrá disputa. El Tortuga prosiguió:

Mira si yo muero aquí, tú me cargarás y acompañarás mi cadáver a mi pueblo,

mis hijos me enterrarán en mi tumba, que está debajo de la cama en mi Casa

 de la Palabra. Dormiré en la sepultura tres días y resucitaré; pero si me

entierran en pueblo ajeno no podré resucitar. El Arco Iris contestó, está bien.

El Tortuga entró con la mujer a dormir en casa y dijo: Me duele la barriga.

La mujer preparó calá (picante medicinal) , cogió nvule(purgante) y se fue con el Tortuga al río, el Tortuga se puso supositorios de calá, se volvieron el el Tortuga

seguía como antes.

Pasaron unos días y el Tortuga se metió dentro del caparazón como si hubiera

muerto. Las gentes del pueblo empezaron a llorar:

El Tortuga ha muerto, ¡ oh! Y el Arco Iris habló con sus hijos y dijo:

Haced angarillas, cargad al Tortuga, idos con él a su pueblo, porque no puede ser enterrado  aquí.

Los hijos cogieron el cadáver del Tortuga, lo montaron en las angarillas y cargaron

 con él; todas las hijas del Arco Iris terminaron por ir al pueblo del Tortuga, y con él marcharon a su pueblo.

Llegaron con el cadáver del Tortuga, los hijos del Tortuga cavaron la sepultura debajo de la cama ty enterraron al Tortuga. A los cuatro días llegó el Cu (rata) y los hijos del Tortuga dijeron: Cu ,cava el agujero; durmieron y al día siguiente el Tortuga comenzó

 a moverse dentro de la sepultura, salió arriba y las gentes se alegraron exclamando:

El Tortuga resucitó, y el Arco Iris quedó admirado y dijo:

¿Que hechizo tiene esa persona? Y el Tortuga llamó a todos los hijos de los animales y dijo:

Suegro Arco Iris, reparte las mujeres, y el Arco Iris dijo:

Elefante, esta es tu mujer, Buey, está es tu mujer, Antílope, esta es la tuya.

Todos los animales acabaron por tomar a sus mujeres, y el Tortuga casó con la suya.

El Arco Iris dijo, voy a volverme, y los animales guisaron comidas para dar al Arco Iris, y él acabó de comer para marcharse a su pueblo.

El Tortuga dijo: Hermanos vosotros me despreciáis, si yo no hubiera ido al pueblo de Arco Iris, ¿ Os hubierais casado con vuestra mujer y el Arco Iris dijo: El Tortuga es el más firme de toda la familia de animales.

Leyendas y Cuentos Bujebas  de la Guinea Española, editado en el libro del mismo noviembre  (año 1956) escrito por Arcadio de Larrea y Carlos Echegaray .

Fernandoelafricano.blogspot.com

 

 

domingo, 13 de diciembre de 2020

LA LLEGADA DE LAS PATERAS

 


La llegada de pateras y sus problemas

 

 

La llegada masiva de pateras cargadas de africanos, en la que además del peligro que corren el problema que se está creado, tiene dos prismas para enfocarlo:

 

Son gente joven de costumbres y religión totalmente diferente a la nuestra y se está gestando un grave problema que hay que solucionar, por uno de los dos caminos existentes.

Se trata de una invasión disimulada, por lo que hay que buscar el camino de que se vuelvan a su país o que Europa acepte unos cupos, cada Estado. No se les puede seguir manteniendo sin trabajo regulado, sin domicilio fijo, y sin porvenir para su familia. Eso traerá líos con  población activa, inseguridad, desordenes y cosas peores.

Otro camino es, considerarlos como gente joven que puede poblar las pequeñas aldeas que se están quedando abandonadas, activar esa población y rejuvenecer la población. Para ellos hace falta reconstruir o habilitar las casas de pueblo abandonadas, enseñarles a cultivar la agricultura adecuada y sobre todo formar una estructura de enseñanza para niños, dotar unos nuevos ambulatorios, eso bien organizado haría florecer la vida rural, aseguraría la pensión para los nuevos jubilados, evitaría los choques del mundo islámico del cristiano y abriría una solución.      

 

 

 

Barcelona 11 de diciembre de 2020



martes, 3 de noviembre de 2020

ALGO SOBRE EL PUEBLO BUBI

ALGO SOBRE EL PUEBLO BUBI 



El bubi se cuenta su tradición vinieron de las costas cercanas a la isla huyendo del empuje de otras etnias, semejantes a los fang que actualmente viven en las costas de la Guinea Continental, las playas de Carboneras están llenas de vestigios de su estancia en esas playas en el siglo VII después de Cristo, pero como sus costas estaban llenas de riachuelos de agua fresca y frutos tropicales, y como se supone habrían plantado ñames y malanga, eran visitados, atacados y expoliados por los veleros que navegaban por esa ruta, así mismo en la época de la esclavitud más de un barco intentaría capturar esclavos en esos poblados juntos al mar. Asúi qu7e los bubis trasladaron sus poblados a las montañas, ocultando y disimulando los caminos que conducían a los mismos, y como estrategia lo ubicaban como un laberinto de casas con pequeñas vallas para dificultar llegar al dfinal del poblado, donde vivía el jefe o muchuku y la Casa de la Palabra o lugar de Asamblea. Tanto es así que hasta hace pocos años los únicos poblados cercanos al mar eran Santa Isabel(Malabo) y San Carlos(Luba) poblaciones trazadas por los potó o blancos.

El bubi le ha gustado vivir algo retirado de la llamada civilización, en su poblado donde no le faltaba su comida, tenía su huerta de la que cuidaban las mujeres y si estaba en posesión de un terreno mayor, prefería arrendarlos a algún agricultor extranjero (europeo, kruman, etc.) y con su aguardiente, gallinas, algo de caza, disfrutaba con tranquilidad de la vida, intercambiando esos productos con algún pescador o comerciante que le ofreciera tal vez algo de ropa, herramientas etc. Es así que cuando los europeos quisieron sacar rendimiento a sus iniciales plantaciones de cacao, café, aceite de palma y bananas, tuvieron que traer mano de obra de fuera. Intentaron de la zona llamada Río Muni en la Guinea Continental y solo consiguieron unos pocos trabajadores que fundaron el poblado de Sacriba junto a Banapá. Después solucionó el problema algún tiempo los trabajadores traidos de Liberia (krumanes) y ya en la década de 1940, los nigerianos, magníficos trabajadores. Macias al echarlos en la época de la Independencia fue como si hubiera cerrado la puerta. Un país que exportaba de esos productos ahora los tiene que importar, incluso los básicos para la alimentación de su población: platanos, ñames, malanga, etc. Unos mares que los peces saltaban a tierra de tantos que había en el mar, ahora se come solo pescado seco o ahumado con soplete. Además de que los guineanos no les agrade trabajar el campo, otro problema que tienen especialmente con el cacao, es que al retirar todas las escopetas de caza (por temor a un golpe de Estado) las ardillas se comen los frutos del cacao o al mordisquearlos los estropean.

Fin del comentario


                                                               Fernando el Africano
Mi padre, mi madre, mi hermano Salvador y mi hermana Paquita y yo en  Punta Fernanda.