domingo, 23 de agosto de 2020

BASILÉ- 1



BASILÉ-  PRIMERA PARTE



   BASILÉ


BASILÉ , hoy por todos conocido, es un pueblo situado a unos 500 metros sobre el nivel del mar, y que había demostrado por la experiencia de sus habitantes, que en su entorno daba salud , pese a sus pocas horas de sol, al tener muy habitual, su espesa niebla como densas lluvias y excesiva humedad. Bañado por dos riachuelos de aguas ferruginosas, rodeado de exuberante vegetación, oreado casi todo el año por una fresca brisa, recordaba algunas zonas del norte de España. El imponente pico de Santa Isabel al Oeste y la punta de Camerones al Este.
Me recuerda mi hermana Paquita que fue la primera europea interna en Basilé, que esa zona es donde hay más jején de la isla. Este mosquito también llamado mosca negra, es más pequeño que la cabeza de un alfiler, a lo sumo 2-3 mm. Se le puede encontrar en donde haya arroyos dado que ponen sus huevos en lugares con agua.
Ese lugar donde solo existía una choza, fue elegido para residencia de los españoles, por cuyo traslado supongo que deseaban establecer una población estable de colonos españoles, que empezaron a traer de Argelia oriundos nacidos en el l Levante español.
El Reglamento de Colonización de 24 de diciembre de 1894, estipulaba que el Estado español transportaría por su cuenta a esos colonos agrícolas , concediendo a cada familia ,una casa, dos hectáreas de terreno ya desboscado y plantado de 500 pies de café y otros 500 de cacao, libre de gravamen durante un cierto tiempo , terrenos útiles de labranza, dos negros krumanes para atender las faenas durante tres años, corriendo en año y medio su manutención a cargo del Estado, 50 pesos para gastos de instalación y una pensión mensual para alimentación y demás gastos de 80 pesos , durante los tres y medio primeros años. El proyecto resultaba bastante completo y generosos y bastante caro.
La realidad fue otra, Como hubo que improvisar las construcciones para el alojamiento de la primera expedición de diez familias con un total de 50 personas , se encontró solo seis casas construidas estilo país con nipa y calabó, tuvieron que arreglarse como pudieran en casa del señor Castell que era propiedad de la Compañía Trasatlántica.
Según la Memoria Misional página 120- Nueve familias llegaron el 20 de abril de 1892 a Santa Isabel, a bordo del “Larache” subieron a Basilé el día 25, en total 52 personas. Las familias eran: don Victoriano Calatayud y cuatro más, José Olsina y siete más, Vicente Olsina y tres; José Castell y 8, y Domingo Mayor y 4, . No coincide con las 52 que manifiesta al principio, pero así lo hago constar. Es posible que no supiera el nombre del resto. Pasaron muchos inconvenientes estuvieron sin artículos de vestir y la comida tenía unos precios tan elevados, que la asignación no les llegaba, por ejemplo , un kilo de arroz, costaba 2,50 pesetas un par de zapatos corrientes 30 pesetas, y así todo. Tuvieron que esperar dos meses desde su llegada para que al fin el día 16 de junio, les entregaran en el camino viejo de Basilé, una faja de 400 metros sin estar el terreno preparado según el acuerdo.

BASILÉ- úiltima parte




BASILÉ- ÚLTIMA PARTE



BASILÉ- SEGUNDA PARTE

Durante su instalación tuvieron la ayuda estimable de Don Dionisio Shelly y los Misioneros subían al principio desde Santa Isabel a celebrar una misa  utilizando la casa del alcalde para oficiar.
Con motivo de la visita que hizo a la Colonia en 1893 el padre general de los Misioneros del Corazón de María se levantó en Basilé un edificio destinado a  Sanatorio Misional, formado por dos cuerpos por la venida de nuevos colonos, al establecimiento en Basilé de un cuartel militar para soldados de la Península, como elementos de defensa por si fuera necesario, de una invasión americana del enfrentamiento militar.
 Se trasladó aprovechando las naves el Colegio de niños de las Hermanas Concepcionistas. La primera piedra presidida por el prefecto y con asistencia del gobernador don José Rodríguez Vera, el motivo de trasladar su residencia las Hermanas Concepcionistas desde Santa Isabel, fue con motivo de nuestra triste guerra del 98 con los Estados Unidos que nos costó la pérdida de Cuba, Puerto Rico y Filipinas.
Al poco tiempo, con gran esfuerzo y ayuda se inauguraba en 1908, el bellísimo templo diseñado por el padre Segarra y ejecutado por los niños del colegio de Banapá, bajo la dirección del  maestro carpintero H. Alvarez.  

 Basilé era el centro para la enseñanza del servicio espiritual a los colonos y enseñando a los niños. Después el colegio de niños y el de niñas, unas ciento cincuenta que venían de los poblados cercanos como Rebola, Basilé y Baney. El colegio de niñas estaba bajo la dirección de las Madres Concepcionistas. En el colegio se imprimía la revista La Guinea Española.
Si hiciéramos un cuadro del personal este quedaría así:
Colonos………………………………………  15
Esposas………………………………………  14
Hijos que llevaron……………………..   51
Hijos que allí nacieron………………    17
Total……………………………………………..97
Entre los colonos se celebraron seis matrimonios
De los que nacieron hijos ………….. 15
Fallecidos en 16 años ……………….    24
Vivian en 1907……………………………   88
Además hubo colonos que permanecieron 15 y 20 años en Basilé ininterrumpidamente, como Juanita Espinosa que murió hacia 1928, en Basilé a los 80 años de edad, permaneciendo 40 años seguidos en la zona.
Aquí dejo por terminada la historia del poblado de Basilé, lugar que subía yo los jueves a dar clase de baloncesto, en mi querida moto BMW, y con la monja que me sustituía cuando no podía subir, sor Manuela Ariza. Sigo teniendo contacto después de setenta años.

Fernando García Gimeno     Barcelona 22 de agosto 2020


martes, 18 de agosto de 2020

SÁCRIBA



SÁCRIBA


Sácriba es un poblado o barrio de Banapá, fundado por la etnia fang, y desconocido por los escritores del tema Guinea.
Todo el mundo sabe que Banapá, ha sido además de seminario, escuela de oficios, como carpintería, imprenta, sastrería, agricultura y muchas más cosas.
Se comentaba que el gobernador Barrera, obligó a los jefes de poblado del Continente, a enviar mano de obra para poder recoger la cosecha de cacao que se estaba pudriendo en los árboles por falta de personal y esos fueron los primeros fang que llegaron a la Isla.
Hoy en el libro Las Misiones de Fernando Poo del padre Armengol  (1911) , leo una versión encomiable:
Cierto niño, por nombre Isidro Nkogo, estudiados los primeros rudimentos en Santa Isabel, lleno de conocimientos industriales adquiridos en los talleres de Banapá, y no menos impuesto en las cosas de Religión, regresó al seno de su familia, domiciliada en Amenchi, pueblo situado a las márgenes del Noya, afluente del Muni. Según costumbre de los compañeros, pusose a predicar  a sus paisanos las verdades del cristianismo, aprendidas en los Colegios de la Misión. Con la libertad de un apóstol exhortaba y argüía, y sobre todo , al ver sus cultosd idolátricos, consumiale las entrañas el celo de la gloriam de Dios, y tomando la palabra, les pintaba a grandes rasgos las penas del infierno a que se hacían acreedores,. La Gracia del Señor comunicaba tal virtud a las palabras del joven , que cierto día se le presentaron muchos de sus oyentes y le preguntaron con resolución ¿ Que hemos pues, de hacer para evitar ir al infierno que  nos amenazas y conseguir la gloria que nos prometes?  A  esto respondió el buen Isidro.-Es necesario que vayáis a vivir con los Padres Misioneros de Santa María de Banapá, ellos os predicarán y administrarán los Sacramentos y cuando llegue la hora de vuestra muerte os abrirán las puertas del cielo.
A 12 de octubre de 1894 salieron de su tierra en un balandro propiedad de los Misioneros, varias familias en número de cuarenta individuos, que llegaron el mes de noviembre inmediato a Fernando Poo tras larga y penosa navegación.
El Rmo. P. Ramírez, con buen acuerdo, mandó roturar el terreno y abrir una finca cercana a la nueva Misión, para que sirviese como granja modelo en donde se formasen los muchachos en agricultura, después de haber aprendido letras en el Colegio de Santa Isabel  y decimos un buen acuerdo contra los que han censurado por haber escogido un terreno que estaba gastado por las fincas de los bubis y tan próximo a Santa Isabel.
Esto es el origen del pueblo fang de Banapá, que creo se llama Sacriba.
Fernando el Africano    Barcelona a 18n de agosto de 2020


martes, 11 de agosto de 2020

LOS CAYUCOS DE NIGERIA Y LA MANO DE OBRA EN BIOKO

 

LOS CAYUCOS Y LA MANO DE OBRA EN BIOKO

 

Pocos países precisan importar mano de obra por carecer de ella, eso ha pasado siempre en la isla de Bioko, el Continente no hay tenido tan pronunciada esa necesidad.

La importación de mano de obra, por acuerdos de Gobierno, las ha habido con Malí, Sierra Leona y la más estable y eficaz, Nigeria, de eso sabe mucho nuestro amigo Baltasar Pérez Portabella, ya que intervino en la firma del último acuerdo.

El sistema era que los agricultores solicitaban por medio de la Cámara Oficial Agrícola de Guinea, los trabajadores que precisaban para ampliar su plantilla para la siguiente cosecha, pero Nigeria, pese a disponer de personal suficiente para cubrir esa demanda, y con el fin de presionar al Gobierno Español según le interesara, siempre daba menos de los solicitados, así que había necesidad de más braceros.  

En la bahía de Santa Isabel junto al espigón por debajo de Punta Fernanda, existe una bahía llamada de Los Cayucos. En ella amarran los nigerianos (básicamente) que con sus cayucos vienen a comprar cigarrillos de tabaco y  bebidas alcohólicas, especialmente Brandy, por ser en su país mucho más caro, al no haber impuestos de Aduana en Santa Isabel.

Esos cayucos, capaces de albergar 30 o 34 remeros, luego de cargado el material que adquieren, salen a media tarde con rumbo a las costas de Nigeria, donde llegan de madrugada descargando el material en sitios convenidos con los compradores.

A veces la operación de compra de mercancía y carga s¡ no se efectúa el mismo día, esos ratos de asueto los remeros pululan por la ciudad.

Un espabilado, pensaría “Estos remeros poco ganarán y aquí podría ganar mucho más”, así que inició conversaciones con algunos, les enseñó la finca, les dijo lo que podrían ganar y llegaron a un acuerdo.

Ahora el problema es como documentarlo “legalmente”. Presumo que ya habría planificado antes el asunto, así que los diez nuevos candidatos a braceros, se los llevó al foto-matón del Barato, y les hizo 3 fotos carnet a cada uno, las llevó a su amigo en el archivo de la delegación de trabajo, que cogió la ficha de 10 fallecidos, les puso las fotos de los nuevos () los resucitó) y así mismo en el archivo general también cambió la foto, donde se cogió una cartilla de trabajador de los fallecidos, efectuando el cambio.

Nada más había un problema al ir a firmar el nuevo contrato, los llamaban por el nombre de la ficha que no se parecía en nada al suyo, para lo cual ya estaban aleccionados, y en el momento de citarlos, había que darles un empujoncito para que se enteraran de su nuevo nombre y tribu .

Esa historia hay que considerarla factible, dada la falta de mano de obra y el bien que proporcionaba al país esta contratación.

Al contratado el primer día, se le compraba algo de ropa adecuada, como pantalón vaquero, camisa, un cubo para el transporte de productos del campo que cogía para su comida, un machete y una lima, y alguna cosas más que no recuerdo.  

Fernando García – Barcelona a 11 de Agosto 2020

 

 


martes, 21 de julio de 2020

UN SALVAJE VUELVE A LA JUNGLA DEL ASFALTO- 9º Capítulo





UN SALVAJE VUELVE A LA JUNGLA DEL ASFALTO- Capítulo 9º 




Sacando pecho ante mi alumno le dije muy serio, hablar con su jefe de compras y le entregué mi hermosa tarjeta que  ponía el nombre de mi empresa  y mi nombre debajo del cual figuraba , técnico comercial.. Cerró la puerta dejándonos en la calle con un frío que hacia esa mañana de tres pares de… Al cabo de un buen rato sale muy seria y me dice que su jefe dice estar servido.  Aquello culminó mi escasa paciencia. Le dije, oiga como sabe lo que le puedo suministrar su jefe, si en la tarjeta no pone mi actividad, y tal vez, yo tenga fundas para cuernos y su jefe precise de unos ejemplares. Dado mi tono de voz por ser hijo de un tenor del Liceo, se ve que el citado individuo lo oyó, y salió envalentonado, aunque se calmó al ver a mi discípulo de cerca de dos metros. Increpándome me dijo  que ha dicho Vd. , le contesté exactamente lo que le había dicho, y le añadí: Si Vd. No quiere atener a la gente que obliga a levantarse a las seis para estar aquí el primer martes de cada mes, ponga un letrero que diga ¨No me sale de los co.. recibir a nadie y yo no vendré, pero si no  me recibe sin haberlo puesto yo le digo lo que le he dicho. Así que como tarjeta final le diré que tengo solución a un defecto que tiene como fabricante y me ha dicho su vecino pero sin recibir a los vendedores de automatismos sus máquinas se irán quedando desfasadas. La historia es que aquel cliente con el tiempo me compraba pero me recibía su secretaria.

A los que hemos llegado a la edad en que nuestros padres nos mandan mensajes subliminales, como: si tuvieras un piso, aunque fuera pequeño, te podrías casar. En esas circunstancias a los que carecemos de dinero, carrera universitaria y hasta belleza, el Hacedor nos compensa con una imaginación que trabaja las 24 horas, pensando formas y modos de compensar esas deficiencias. Voy a relatar un caso de los muchos que  he tenido en la vida:
En la zona de Cornellá descubrí una fábrica importante de grifería, en la que existían varios hornos para fundir las piezas, así que pude ser recibido por su amable director y le propuse que nos comprara temporizadores que llevaban el termostato incorporado, de tal forma que podía regular una temperatura y al llegar al punto de consigna le desconectaba el horno. Me respondió con un ejemplo, llamó a su encargado, un señor ya de avanzada edad, y le preguntó: Antonio ¿Que temperatura tiene ese horno? El citado Antonio abrió el horno metió un dedo 3 segundos más o menos, y respondió: 850 grados. Entonces el encargado me pidió mi temporizador  lo acercó al sitio de contacto y señalaba 840 grados. Me dijo como comprenderá en un horno de fundición como estos 10 grados no es problema. Me fui hasta la puerta ho moralmente, pero nada más recibir el aire fresco de la calle, mi forma de compensar la falta de, dinero, carrera y belleza, se puso en marcha. Volví a entrar y me dirigí directamente al encargado. Le manifesté: Tiene vd. Un problema grave en la fábrica, el día que ese señor ya mayor se jubile o se ponga enfermo, no encontrará otro que se juegue su dedo, que por cierto ya vi que le faltaba un trozo en la punta. Así que ese día conseguí un pedido de 2 termómetros con temporizador.

lunes, 20 de julio de 2020

UN SALVAJE VUELVE A LA JUNGLA DEL ASFALTO 8º Capítulo



UN SALVAJE VUELVE A LA JUNGLA DEL ASFALTO. 8º Capítulo

El tiempo transcurría tranquilo, los pedidos como las hojas de los árboles en otoño, iban cayendo, se podría decir que  estaba a punto de llegar al límite de mi independencia económica, eso si sin alquiler de vivienda, ni familia  ni nada de esas menudencias que la gente dice precisa para vivir.

En la Empresa empezaron a entrar nuevos vendedores, así que me tocaba entrenarlos, cada semana salía con uno para explicarle como atravesar una puerta de entrada sin romperse los morros al chocar con ella. Así que una empresa que llevaba diecisiete años con los mismos 3 personajes de su fundación, y llegar yo, y al cabo de un año habíamos triplicado la nómina. Se ve que levanto un gusanillo en las epresas para que manden Cirineos a la calle.

Un cliente de Hospitalet que indicó que su vecino que fabricaba maquinaria para artes gráficas, tenía interés en poner en la máquina algún artilugio que prefijara el número de ejemplares que debía hacer y al llegar a la cantidad prefijada le parara la máquina. Así convencido de que podía venderle muchos contadores me llevé al "aprendiz" a visitarlo para hacerle una demostración palpable de mi capacidad  como líder de ventas, en fin para presumir, ya que casi tenía asegurado el éxito.  En la puerta había un letrero que ponía: SOLO SE RECIBE EL PRIMER MARTES DE CADA MES, DE OCHO A NUEVE DE LA MAÑANA. La verdad es que el cartelito estaba hecho con mala leche, ya que si venías de Barcelona y te atrasabas no te recibían. Como ya conocía el cartel que había señalado en la ficha previa que hice al cliente, llamé a la puerta con seguridad y aplomo., me abrió una señorita que al decirle yo, buenos días, su respuesta no fue saludarme sino preguntarme que deseaba.

sábado, 18 de julio de 2020

UN SALVAJE VUELVE A LA JUNGLA DEL ASFALTO - 6º capítulo.



UN SALVAJE VUELVE A LA JUNGLA DEL ASFALTO. 6- capítulo.



Como la venta de aquellos contadores, el mejor mercado eran las fábricas, cada día me dirigía a un polígono  industrial de Cataluña, y puerta a puerta iba aprendiendo lo dura que es la vida, unas veces porque al ver el letrero de “fábrica” entraba ilusionado y en muchos casos salía escamado. Por ejemplo el primer día vi: “ Fábrica de patatas fritas” y pensé que bien, hay muchas fábricas de estas, pero hablando con el encargado me explicó que las patatas no se cuentan, se pesan. En muchas industrias se fijaba, hora y día de visitas. Los clientes son los que nos ayudan a conocer las aplicaciones y las posibilidades, convenciéndome que para tener éxito, debía conocer el catálogo mejor que nadie.  Algo que marcó la forma de actuar, es cuando llegué a un cliente y me preguntó para que servían tres terminales que aparecían en el contador electromecánico que llevaba de muestra.  Muy serio le respondí que consultaría con mi departamento técnico y al día siguiente le daría la respuesta. Consulté en la oficina, y tanto el alemán como mi conocido, me dijeron que eso era la toma de tierra que en España no se utilizaba habitualmente y por lo tanto no le diera importancia, lo único que valía eran las dos bornes de conexión que eran los impulsos eléctricos que hacían moverse la bobina del contador. Así que me presenté todo ilusionado delante de mi cliente, que parece ser que por su cuenta y con el catálogo ya había averiguado la función de aquellos tres terminales, con mi mayor orgullo le dije : Don Antonio los tres terminales, son la toma de tierra que en Alemania se conecta, pero aquí no es habitual. Algo socarrón me preguntó ¿Quien le ha informado de ello ¿ le respondí con firmeza : Mi director técnico- Me respondió : Esas tres bornes sirven para que cuando se llega al número de impulsos seleccionado, se pare la máquina, así que le aconsejo que cambie de director técnico. Aquí sí que se puede decir que con el rabo entre las piernas volví a la oficina y expuse a mis jefes que si  queríamos hacer algo en el mercado, nuestro deber era saber, conocer y dominar los productos y los catálogos, Así que como tenía un primo mío, Arturo Paz, que era doctor en electrónica, quedamos en que nos diera unas clases de lo que era un voltio, un amperio y un vatio, ya que a nosotros nos sonaba como virus de importación. Como orientación de los problemas iniciales de mi trabajo en España, diré que a los seis meses debía las sesenta mil pesetas que había recibido como anticipo a mis comisiones, que por una cuenta de la vieja, el resultado es que mis ventas eran cero pesetas. La verdad es que la facturación eran cero pesetas, pero ya contaba con varios pedidos pendientes de la importación y de los permisos de la Cámara de Comercio.



seguirá....