viernes, 14 de junio de 2013

EL ORIGEN DE LOS NOMBRES- 2º

                                                                
                                                                              

                                                                       
KOMANDANCHINA-
, Nombre de raíz española, viene de komanda= el comandante de los blancos y de kina o china = mandar, ordenar.

Tal vez fuera uno de los primeros poblados donde El Gobierno Colonial puso un administrador que era un teniente o capitán de la Guardia Civil que pasaba a la Guardía Colonial como administrador de la zona con plenos poderes civiles y militares.


MACHINDA

Plural de echinda = grupo de peces

Estos peces son los que abundan en el río Ekuko cercano al citado poblado.


MACHINMASOK  o  METYNNMESOK

Viene de machin : plural de Achin = huella y de nsok o sok = elefante.

Lugar donde se encuentran con frecuencia huellas de elefantes.


MALOMABE  o MELOMEBE

Viene de malo plural de alo = oreja y de be= dos. Resumiendo Las dos orejas.

Esto se debe a que era un poblado atacado por los leopardos y los extranjeros que raptaban a sus mujeres, por lo que había que vigilar de noche con las DOS OREJAS ATENTAS.


BUBI

Hay muchas posibilidades del origen de la palabra que define a la etnia bubi, unos dicen que viene de boobe = hombre, pero la mayoría estiman que viene de boobé = pescador

Como una de las oleadas que desembarcaron en las playas de Bioko, es seguro que vinieron de la costa cercana de Victoria ( lo que antes era Camerún Inglés) , esta comprobado que esos pueblos casi todos eran pescadores  y en esa zona se les llama bobia.
Para mayor aseveración una de las fiestas y ceremonias para significativas de los bubis , se inicia en Ureka donde en su bosque sagrado cortan un árbol y construyen un cayuco, incrustando en el mismo un trozo del cayuco anterior, como homenaje a la embarcación que les permitió llegar a Bioko.


  


EL ORIGEN DE LOS NOMBRES- 1ª PARTE

                                        



                                               EL ORIGEN DE LOS NOMBRES

Hace mucho tiempo me dediqué a escribir sobre este tema en Crónicas de Guinea, y ahora deseo rescatarlo en mi blog, así que cada tiempo publicaré alguno de estos orígenes.

En Guinea cuando una persona iba muy elegante de una forma no habitual, se decía: Yanga, Yanga.

Nadie conocía el origen pero leyendo un libro escrito por un benga y editado en New York en 1902, contaba su fundamento.

La tribu o pueblo dibúes (ya desaparecido) decían: Yanga, Yanga , yame , yame = Lo ajeno es lo ajeno y lo mío es lo mío. De lo que se deduce que al decir Yanga, Yanga es que uno presumía de algo que no era propio o característico de él, y de ahí viene que se quedara en acontecimiento especial que uno luciera sus mejores galas.

--

Mikomesen o Mikohmaseng viene de mikok plural de nkok que significa tronco caído y de maseng plural de aseng, que significa palo palomero.

Resumiendo que podríamos traducirlo como lugar donde se cortaron muchos árboles y hacer un poblado.

Eso concuerda Con la realidad del terreno preparado para la leprosería de Mikomeseng , en cuyos terrenos cacé muchas palomas durante mi estancia.


Abumonsok o  Abumusok

Viene de abum= muchas cosas
Nsok o Sok      = elefante

Poblado rico, bien provisto de comida como la barriga de un elefante



Akurenam

De akur o akut = El que crece muy rápido
Nnam              = poblado

Lugar excelente que ha crecido muy rápido.


Fernando García Gimeno    13 de Junio 2013

miércoles, 12 de junio de 2013

PRIMER CONTACTO CON EL REY MOKA

                                               


  PRIMER CONTACTO CON EL REY MOKA

En 1887 los  bubis prácticamente no tenían contactos con la administración colonial, y salvo los poblados cercanos de Basilé y Banapá, el resto era desconocido para el comercio, intercambio y desarrollo de la Isla. Para lograr esto era indispensable la aprobación del botuko Moka que era el poder que aunaba todos los pueblos, y su desconocimiento proyectaba un aura misteriosa reverencial sobre los bubis de la isla e incluso sobre los europeos.

La primera expedición española a las alturas de Moka, fue encomendada por el gobernador Luis Navarro Cañizares, con el fin de lograr sumisión y reclutar indígenas para la agricultura de la Isla, dado que no prosperaba por falta de mano de obra.

Según cuenta la profesora Dolores García Camus en su magnífica tesis doctoral, esta misión se encargó al teniente de Infantería de Marina don Luis Sorela, que había sido encomendado por el Gobierno Español por sendas RR.OO para estudiar las colonias extranjeras en África Occidental y después de recorrer desde Liberia al Niger había llegado a Fernando Poo.

La expedición para conocer a Moka iba Sorela como jefe acompañado del padre Juanola, José Aguirre Montes de Oca, encargado de Obras Públicas , el contramaestre Antonio López Vázquez, dos marineros de primera del pontón “Ferrolana”, un indígena llamado Malanga, 27 krumanes contratados y tres intérpretes.

Salió de Santa Isabela tarde del 23 de noviembre de 1887, recorriendo los pueblos de Regala, Kutan, Rioba y llegando al pueblo de Moka  el 1 de diciembre. Sorela cuenta su encuentro con el botuko:

Después de algunos minutos de expectativa apareció ante nosotros un personaje que se distinguía de todos no sólo por sus formas hercúleas sino por el extraño disfraz que vestía: sombrero de anchas alas tejido en el país rodeado de cuernos y plumas de aves y multitud de huesos cubrían su cuerpo, todos aquellos accesorios innumerables era para mi otras tantas pruebas no sólo del poder temporal sino de la autoridad religiosa de aquel hombre que tenía ante mi vista. Este hombre era Moka puede V.S. calcular la impresión que en nosotros hacia aquel cuya vida había sido tan misteriosa para nosotros y con el cual habíamos podido ponernos en relación.

Sorela señala que Moka le recibió espléndidamente increpando al guía bubi por haberlos retrasado y matando uno de sus mejores corderos para celebrar la llegada. Al día siguiente y procurando exhibir todo el boato de que eran capaces, los españoles se presentaron oficialmente ante el rey: hice formar toda nuestra gente, di regalos a cada uno de los krumanes y banderas haciendo salvas de fusilería al llegar a la morada del rey Moka. El explorador hace hincapié en la inteligencia práctica que demostró Moka e todo momento preguntando para qué servía cada objeto de regalo, de la materia que estaba hecho etc.

Al final Moka me afirmó el placer con que vería establecerse en las inmediaciones de su residencia una misión , y que le enseñáramos como se fabricaban aquellos objetos.

Al volver Sorela hizo un informe detallado de los lugares visitados, así como entregó a la Biblioteca de Ultramar, planos, mapas y fotos de Fernando Poo, lamentando en el mismo el abandono que lo tenia el Gobierno Español.

En 1894 realizó un segundo informe, del que se han extraído datos para este escrito, en el que se desprende un gran respeto para las personas y costumbres de los indígenas, cosa que no se tuvo posteriormente con el gobernador Adolfo de España en 1897, especialmente en la expedición organizada para sofocar los enfrentamientos de los bubis en Concepción con los dueños de las fincas.



MI COMENTARIO 

De todo ello se deduce que lo heredado por los dirigentes políticos actuales de Guinea Ecuatorial, es la enorme labor que realizó España en 68 años, ya que hasta principio del siglo XX, no existían ni carreteras, ni contacto, ni trabajadores para progresar en aquellas tierras. Y en la parte Continental todavía se retrasó esto mucho más. 

Fernando el Africano    12 de Junio 2013

lunes, 3 de junio de 2013

EL KINKELIBAH

                                    


                                          EL KINKELIBAH

                              MI COMENTARIO

En la revista La Guinea Española de 10.12.1915, me ha llamado mucho la atención un artículo firmado por Ruiaz, sobre el Kinkelibah, planta que ya menciono en el artículo sobre Medicina tradicional africana que está publicado en este mismo blog.

Lo que voy a extractar de ese artículo, las propiedades de dicha planta que se exponen, las puedo certificar. En 1944 mi hermano Salvador a causa de una insolación, de la imprudencia propia de sus años (16) padeció una hematuria y pese a la intervención médica, no había forma de cortarla, hasta el punto que el médico previno a mis padres un fatal desenlace en la enfermedad, por haberse agotado las defensas y la nula reacción de los medicamentos ante la perdida de sangre en la orina.

Mis padres le pidieron al médico si les autorizaba a utilizar el kinkelibah que nuestros vecinos nativos aconsejaban para este tipo de enfermedad. Su contestación fue que dado que no podía agravar más la enfermedad, que hicieran lo que estimaran conveniente. Aquel mismo día prepararon mis padres, una infusión de la planta comentada y cual no sería la reacción que al día siguiente por la mañana al tomar la segunda y orinar, la micción era mucho más clara y por la tarde después de otra infusión era totalmente clara. Resumiendo mi hermano sanó y a raíz de aquella enfermedad aumentó bastante el peso y volvió a su vida normal.

--

 KINKELIBAH

Quizás no haya entre las tropicales una planta de tanta popularidad en su género como la que ha adquirido entre nosotros de un tiempo a esta parte como el kinkelibah. Existe un plebiscito de opinión, que no será profesional
, pero que está asesorado por la experiencia en las virtudes terapéuticas de la planta. El conocimiento de esta planta, no es de hoy, más de una docena de años, los Misioneros Católicos de Senegambia, de Gabón y de otros centros coloniales de las costas africanas de Guinea, conocen muy bien las virtudes terapéuticas de esta planta y lo aplican con felices resultados en determinadas dolencias. Los sierraleonas y monrovias  conocen bien la planta y la utilizan como medicinal. En mis excursiones por los alrededores de San Carlos e internándome por los vericuetos de estas hermosas fincas, he podido observar, que entre la flora que forma el herbario medicamentoso de los krumanes, se halla con predilección el kinkelibah, el bubi desconoce sus propiedades y no lo distingue con nombre especial, en cambio, es muy conocida en nuestro continente y se usa en aquellos indígenas como diurética y antifébrifuga, los pámues la llaman bessi y los bengas ujange mua mekuku estos son, entre los de nuestro territorio continental, los que la conocen más a fondo y hacen de ella más variadas aplicaciones terapéuticas.
En mi reciente viaje a Annobón pregunté por dicha planta y me hablaron aquellos isleños de una planta de condiciones diuréticas que ellos distinguen con el nombre de bayaba y que por el modo de expresarse debía ser el kinkelibah.
Nuestros hermanos los Misioneros de la Guinea española conocieron esta planta por su cuenta en los primeros años de su Apostolado en estas tierras. En 1885 el doctor Heckel fundado en muestras y datos suministrados por la experiencia del Padre Raimbault, misionero católico de Senegal, publicó un estudio sobre las notables propiedades y naturaleza botánica de esta planta. El kinkelibah es una planta leguminosa, muy común entre nosotros y que se desarrolla en cualquiera de nuestros terrenos cálidos; este herbáceo, se presenta elegante: sus  hojas son opuestas, pecioladas y compuestas; sus flores dispuestas en racimos axilares a lo largo de un pedúnculo común con pedúnculos secundarios; la semilla se contiene en una vaina formada por una cáscara tenuemente leñosa marcada por un surco longitudinal en cada lado, y cuyo interior está dividido en locales, cada uno de los cuales encierra un grano de simiente de forma aplanada y casi circular. El doctor Heckel dada la importancia la ha propagado a todas las colonias francesas enviándoles plantas sacadas del jardín botánico de Marsella, o granos frescos provenientes de las plantaciones de Thiès El citado doctor la bautizó con el nombre de Combretum Raimbault en memoria del misionero que le dio a conocer la planta y sus virtudes medicinales, después de haberlo experimentado durante años en los nativos de Senegal, siempre con éxito lisonjero.
Sus cualidades terapéuticas y su empleo es muy parecido a la de infusión de Cassia Occidentalis, o fedegoso, planta del país, muy empleada como diurética, en las hematúricas por los profesionales de Santo Tomé, principalmente por el doctor Manuel Ferreira Ribeiro, médico militar colonial portugués, que pasó muchos años haciendo estudios experimentales sobre las enfermedades tropicales en Santo Tomé y Príncipe, cuyas observaciones fueron publicadas y editadas por un libro.
lo que se usa del kinkelibah,, son exclusivamente las hojas y sus virtudes evidencian por igual cuando se emplean para el tratamiento de la fiebre biliosa, hematúrica (hemoglo-bunaría) y para la fiebre amarilla o vómito negro, afecciones que tienen marcadas afinidades patológicas. La experiencia y el uso entre nuestros indígenas, denuncian en la planta propiedades antifebrífugas bien acentuadas, pudiéndose usar así como preventivo de los accesos de fiebre como curativo, casos recientes se han dado entre nosotros de hematúricas bien definidas, inconfundibles con una intoxicación  de quinina, que con la aplicación de la tisana de kinkelibah y la lactosa al 4% se modificó de tal manera el estado del paciente que el desahuciado por los médicos, reaccionó , comenzado por la aclaración de la orina, acentuándose cada vez más mediante sucesivas tomas de Kinkelibah, la mejoría , gozando hoy de completa salud. El tratamiento es por ello sencillo, si se toma como profiláctico de las precitadas enfermedades, bastará cada semana beber un vaso de cocción de las hojas de kinkelibah, cuya proporción más o menos será de 250 gramos de agua por 4 gramos de hojas, para que tome el color del vino de Madera a los cinco minutos de ebullición.
Si la hematúrica se ha declarado, debe el enfermo tomar la citada tisana a todo pasto, en esta proporción: 16 gramos de hojas secas a la sombra por un litro de agua. Para quitarle el gusto amargo de la infusión puede añadirse un porción de azúcar comercial. 
Las hojas de este vegetal contienen según análisis publicado por el sabio doctor Heckel, nitrato de potasa que hace de diurético y un tanino especial, este parece debe ser el principio que obra sobre el aparato renal, sobre el que descargan rudos golpes las afecciones biliares.
Los misioneros en su labor de evangelización han tenido que a veces actuar como médicos y aprovechar las virtudes de la naturaleza para curar enfermedades, como en los tiempos de la colonización americana, donde se inició el uso de la quina como antifebrífugo, de cuya corteza se extrae un principio tan conocido hoy y tan en boga como es la quinina, cuyo conocimiento se atribuye a los misioneros jesuitas de América, por eso durante un tiempo se le conoció como Polvos de los Jesuitas.
Así nuestros misioneros para beneficio de todos conocen el arahaho en bubi, de aplicaciones maravillosas contra la anuria, el árbol de la lija, cuya corteza es de resultados hematúricos, la pimienta de uso contra las pulmonías, el árbol palomero cuya corteza es un excelente curativo de la tos ferina, el bokerekere, árbol corpulento, cuya corteza hervida se utiliza como purgante, el ketekete, en la Guía Médica llamado Araroba, de magnífica eficacia contra las herpes, los árboles de la Kola y Bitakola, tan indicados como reconstituyentes.
Concluyendo la eficacia del kinkelibah para la hematúrica está fuera de toda duda y con larga experiencia en las colonias francesas africanas y en Guinea por los Misioneros.

Fernando el Africano – Algete 12 de noviembre de 2011


domingo, 2 de junio de 2013

RESUMEN DE LA HISTORIA DE CORISCO

                                                                     
                                                                         

    RESUMEN DE LA HISTORIA DE CORISCO,

Entre mis papeles he encontrado este resumen que tengo de Corisco, aunque mi intención es más adelante ir pasando mi obra Corisco Isla de Ensueño por capítulos.

                Por parecerme interesante aunque estoy seguro de que muchos
tienen mejor información que la mía, voy a relatar algo sobre Corisco, en la
mayor parte está sacado de un libro de la Dirección General de Marruecos y
Colonias editado en 1944 y los datos aportados `por Jaime Nosti Ingeniero
agrícola que fue del Servicio Agronómico y gran conocedor de Guinea. Hoy solo
voy a transcribir una parte,para no hacerlo muy largo y tedioso, ya me diréis si
publico la otra parte o no interesa.
 Para situarnos diremos que Corisco es una ilsa situada en la Bahía de su
mismo nombre entre los cabos de San Juan y Esteiras a unas 14 millas del
continente, frente al estuario del Muni. Su tamaño es de unos 15 kilómetros
cuadrados. El origen es como los Elobeyes al desgajamiento del Continente por
la acción de fuertes corrientes de los ríos Munda y Muni y su topografía  es
llana con alturas máximas de 25 metros. Suelo arenoso y las mejores playas de
Guinea. Está rodeada de numerosas isletas al Suroeste cerca de  Punta Yoco
Nengueameguegue con sus bancos de arena frente a la punta de  Ugomce a unas 8
millas, están las de Ubañe, Konga, Tombambiko y Vengueamanga y la de Leva.
La isla de Corisco o Manchi de los bengas y aún isla del Amor en la brevísima
poesía de nuestro Trópico, tiene el alto valor histórico de haber sido la
semilla de nuestro primera puerta real a la entrada del África ecuatorial.
.
Fué don Juan II de Portugal "Señor de Guinea" , el primer Señor de Corisco,
por el año 1493, y el primer español Don Felipe II, que recibió informes de su
representante el capitán García Mendes de Castello Branco en 1607 y 1621.
Empiezan con la guerra de Independencia de Portugal los deseos de otras
potencias de poseer las tierras e islas del Golfo de Biafra; fueron los
holandeses, en 1641, donde la Compañía de las Indias centralizó el comercio de
esclavos. En 1648 fue de nuevo Corisco ocupado por los portugueses, que
continuaron con su Compañía de Corisco las empresas de trata de los
holandeses. En Corisco construyeron un fuerte en Punta Yoko. Algunos de cuyos
materiales de derribo se utilizaron en 1885 y posteriormente para edificar  la
bella Misión Católica. Hasta marzo de 1778, Portugal continuó  suministrando
esclavos desde Corisco con contratos especiales:con Francia  contrató hasta
49.000 negros de Guinea;con España formalizó 13 tratados;con  Inglaterra en 1713
y 1753, siendo siempre los principales colaboradores en  este suministro los
inteligentes corisqueños, que también poseían esclavos  propios, generalmente
pamues y nvikos, y aun hoy se señala en Corisco el  campamento de un esclavo,
luego liberto, de raza pamue, llamado Bakale.

Prácticamente, desde que España estableció intereses y dependencias en
Corisco, cesó el comercio de esclavos, aunque elementos extranjeros hicieron una
hábil propaganda para hacer creer a los bengas que sólo españoles y  portugueses
se dedicaron a este indigno negocio, culminando esta propaganda, cuyo efecto
aun dura, en la prevención que levantaron entre los indígenas  contra don Carlos
Chacón. Una vez que la trata fue abolida, España cumplió con rigurosidad todos
los compromisos, levantándose los establecimientos de  Corisco, estableciendo
entonces los negreros sus cuarteles en zona francesa, en Cabo Esteras, también
en colaboración de los bengas.
Se volvió a hacer acto de presencia por las armas, el único sistema eficaz  de
hacerlo, con la expedición Lerena , en marzo de 1843. Lerena recibió la
sumisión del rey de los bengas Bonkoro, y ya entonces dieron los bengas
pruebas de su españolismo, aun no desvirtuado por las influencias extranjeras,
y aquél emitió un informe, del que entresacamos, por su interés, estos párrafos

La quema de los establecimientos españoles por los ingleses en 1840, fue
premeditada como los demás; si hubo fundamento, lo dieron los naturales.... El
Gobierno de esta isla es patriarcal y viven en aldeas de 20 a 30 varas los
individuos de una misma familia. Su alegría fue grande al ver un buque español;
el recibimiento que tuvimos cordial y amistosos, a lo que se correspondió al
uso del país con profusión, resultando el hecho importante de que los
ancianos y el pueblo declarasen su nacionalidad e incorporación a la Corona de
España. En consecuencia les di carta de nacionalidad e incorporación a la
Corona de España, la que recibieron con entusiasmo, dividí la isla en dos
distritos, llamándoles del Norte y del Sur, con sus respectivos Jefes; se
colocaron astas con sus vientos y drizas y quedó tremolando en ellas el
pabellón nacional. La adquicisión de esta isla, situada a 56´ latitud N. y 15º
27E. es de suma importancia por su hermosa situación a la desembocadura de los
ríos Danger y Gabón, de mucho comercio, por su salubridad y por ser sus
habitantes lo más tracional y bueno que puede encontrarse en toda África.
Este españolismo de los bengas es, pues, de hace cien años, y aun recuerdo la
imagen de mi infancia, de un grabado de un libro escolar, del voluminoso
Bodumba rey de Elobey, con su chistera y su casaca, y después me enteré era
"el rey español" de aquella diminuta isla , nido de murciélagos y que fue
nombrado en 1864 por el gobernador Ayllón.

Los primeros misioneros españoles se establecieron en Corisco en 1855, con el
padre Miguel Martinez Sanz, el cual ejerció una activa propaganda españolista.
Poco después de esta fecha hubo una agitada época de luchas intestinas entre
los bengas por la cuestión de las jefaturas locales,, luchas que terminaron
poniendo paz don Carlos Chacón, que nombró teniente gobernador de Corisco a
Munga en 1858, dejando, de 1859 a 1875 una guarnición española que luego fue
trasladada a Elobey Chico.

La primera vez que aparece Elobey Chico como capitalidad de nuestro
continente era teniente gobernador Teodoro Noeli, que hubo de tener constantes
discusiones con los franceses, sobre todo por la posesión de Elobey Grande,
recientemente habitado por los bengas.

Desde 1860 a 1865, casi no hay acción española en la bahía de Corisco hasta
las presencias de Pellón e Iradier, que narran detalladamente y por primera vez
las características de los territorios que veníamos reivindicando.
Iradier es también el último paladín de acción por un imperio en el Trópico;
de 1874 a 1885, rivaliza con los franceses sin ninguna protección oficial que
ha de disimularla con su casaca azul de botones dorados. A este periodo se
refiere el insidioso Paúl Barret al decir " La Islas no tienen propiamente
hablando ningún Gobierno, el protectorado de España no ejerce más que por la
presencia de un aviso, destacando de la estación de Fernando Poo, y esta
soberanía platónica, que no significa ingresos para nuestros vecinos, causa al
tesoro colonial ( al francés) cierto perjuicio.

Abandonadas las Misiones Católicas desde Fernando Poo, después de dejar
Corisco varios caídos de la Compañía de Jesús, algunas de cuyas sepulturas aún
se conservan, la isla fué campo abierto para las misiones extranjeras,
principalmente para una americana independiente de Baraka, que indudablemente
ha dejado huella profunda; a esta misión se referia Barret diciendo " las
costumbres indígenas han cambiado se han suavizado , los desbosques han
cambiado , los espacios incultos se han convertido en praderas y fincas y se ha
saneado la Isla

Sólo en 1885 España decide a ejercer su acción eficaz, se funda la Misión de
Corisco de los RR.PP. Hijos del Corazón de María, que a no dudarlo han evitado
en gran manera la progresión del Francés

 Transcrito del libro comentado y en apartado A Isla de Corisco y sus  
posibilidades por Jaime Nosti 

                        LOS BENGAS

En otra publicación se relató la leyenda de la emigración de los combes y razas
afines, que comprenden batangas y ndowes, desde el río Nyong al campo, y buikos,
bodedes, mares, igaras, ones y kombes, y por fin, bapukos y bengas;estos
últimos, como se sabe, establecidos en Corisco, Elobey Grande (mezclados con
nvikos), Cabo San Juan y Cabo Esteras ( Annobón) , y todos ellos a lo largo de
una estrecha faja costera, localizados en los poblados principales que en la
publicación citada se indicaban. Todos sus movimientos se produjeron formando el
borde sudoeste de la gran masa pamue en movimiento( etón, muele, yaundes, bulos,
muai, ntumos, okak, mokuk, aseba, mekei, etcétera), de la propiamente le
separaban otras ramas negras, como los moseches, bujebas, y balengues y muchas
otras ramas pequeñas desaparecidas enn la lucha o fundidas con las más fuertes,
como los ivong, itemus, bundemus, vijas, bangomos e idibues, que recibían
directamente el empuje pamue y que tambien acabaron siendo playeros. Algunos de
ellos, como moseches y bujebas, que ocupaban extensos territorios anteriormente,
debieron preceder a los bengas en bastante tiempo en su movimiento hacia el sur,
pero haciéndolo más al interior; esto dio lugar a un cruzamiento de dichos
pueblos con los primitivos habitantes del país, seguramente `pigmeos. Aun hoy,
las trashumantes familias negrillas, de color claro, de corta estatura, artistas
consumados en el arte de la caza, que se encuentran en la zona del río Campo y
Alto Nbia y se llaman bekuis por pamues y bujebas, emplean este mismo idioma
como medio de expresión en sus escasas relaciones con bujebas y pamues
esamangones.

Relacionados estrechamente con los bengas, aunque de idiomas distintos, están
los bakeles, establecidos en el Ogoué Medio, y especialmente el grupo Okande,
del que forman parte los pongües, situados al norte del estuario del Gabón y al
norte de las bocas del Ogoué, y los orungus y galoas, éstos establecidos al sur
de las mismas, y con los que Tessmann equivocadamente relaciona con los bubis.
El contacto entre bengas y pongües debió ser intimo y prolongado pues ellos
mismos hoy no se consideran extraños y ya en 11 de Junio de 1856 declararon los
pongües al prefecto apostólico de Fernando Poo que eran bengas, aunque la
realidad sea que los pongües hayan impuesto a los bengas muchas costumbres y no
pocas palabras, e incluso la toponimia de países tipicamente bengas se descubre
esta influencia, como muestran Ebanguesimba y Elonguambani, poblados de Corisco,
cuyos nombres quieren indicar: el primero, que no es un pueblo hospitalario, y
el segundo se refiere al nombre de dos tribus que se unieron para formar el
poblado.
Parece que la presencia de los bengas en Cabo San Juan se remonta a 1725, pues
ni los portugueses ni holandeses hacen mención de ellos con anterioridad,
pasando en seguida a Corisco y muicho m´`as tarde a Elobey Grande, ya habitada
por nvingos. En esta primera época de su llegada parece que fueron muy poderosos
y establecieron, a base de razzias, el principal suministro de esclavos, y al
acabar la trata, sustituyeron esta ocupación por la de guías e intermediarios
en todos los afluentes del Muni para la compra de ébano, marfil, y caucho a los
pamues. Esto no quiere decir que ellos mismos no fueran víctimas de la trata,
organizando los grupos familiares cacerías humanas de otros grupos, como lo
demuestra todavía el "tabú", que la carne de loro es para la familia Lanya, cuya
historia es la siguiente:
Hace muchos años, muchos años, cuando acabábamos de llegar a la costa e hicimos
Jinguina, y aún no habían traído los blancos los cacaoteros, cuyo aceite es
mucho peor que el que teníamos en nuestro país, como que no lo empleamos más que
para alumbrarnos, a falta de petróleo; mi abuela, cuando aún no era mujer, pues
los pechos todavía los tenía como mi puño, fue a su finca a recoger las enormes
raíces de Ugondo(que entonces eran grandes porque el bosque era tan alto como
las nubes y el suelo tan negro y blando como las plumas del tucán), y por esa
senda que tú has traído cruzando y recruzando pantanos y troncos caídos sobre
ese río tan hermoso que llamamos Ñaño, iba cantando una canción antigua, cuya
letra ya no entendemos, porque nuestros padres no hablaban como nosotros,
cuando se encontró con unos extranjeros, que con grandes escopetas la asustaron,
pero no la hicieron mal porque pensaron que, tan niña seguramente irían detrás
los padres o las hermanas mayores. Y pasó el tiempo y al no encontrar a nadie en
el camino de la playa, volvieron para cogerla, y seguramente no sería para
esclava, sino sólo para agrado de su señor, que vivía en un barco con velas
veinte veces mayores que las de este bote que te lleva a Lembue uy que estaba
anclado frente a Ebendo.
La abuela Lanya notó el ruido de hojas y los quedos golpes del machete, y
chilló, pidiendo auxilio de sus gentes; pero estaban lejos y no oyeron. Sólo un
loro, un loro viejo y solitario, casi sin cola y sólo ya con una pluma roja,
contestó a sus desgarradas llamadas con sus undosos gritos, como si una turba de
guerreros o cazadores estuviesen son sus lanzas persiguiendo al enemigo; y así,
los extranjeros huyeron, dejando tranquila a la muchacha, que adelantó sus
brazos hacia la rama alta en que estaba su salvador, y así ya te he podido
contar esta larga palabra : ¿ Como vamos a comer carne de loro ?
La superioridad del benga se manifiesta al primer golpe de vista al extranjero
que desembarque en Corisco. Han abandonado totalmente la típica construcción del
indígena en el Continente, así como su simple urbanística de una sola calle; en
estas construcciones continentales se utilizan exclusivamente productos del
bosque ligeramente devastados, distintos palos sin encuadrar, bambúes, nipas,
melongo, akora, corteza de diversos árboles, y en las más perfectas, un entramado reticular de cañas rellenas de barro, con una planta rectangular sin tabiques y piso de tierra, que es a la vez habitación
de estar, dormir y cocina, sin salida de humos.

Los bengas construyen las casas de estilo europeo colonial (pues suelen disponer
de magníficos carpinteros y albañiles), de madera perfectamente trabajada sobre
pilares de cemento o de bloques o forjado de cemento sobre zócalos
terraplenados. Sus plantas son de varias habitaciones, con disposición sencilla
y cómoda, y con muebles, enseres y adornos de factura europea.
Sólo en las cocinas, construidas separadamente y en general de chapa, se
descubre la semejanza de disposición con las tribus continentales. Estas son
como allí, rectangulares, de unos tres por cuatro metros, sin salida de humos;
el fuego se hace en el suelo, en el centro, y casi adosado a una pared
transversal, entre piedras; sobre el fuego se hallan invariablemente los muebles
típicos :uno, con función de secadero y ahumadero (elala ), es un bastidor
pendiente de una armadura sobre el fuego, en el que se coloca el cacahuete,
carnet, etc.;la armadura, con función de armario, sirve para colocar los
cacharros y los alimentos de uso inmediato, como la modika, picante, ñames, etc.
Por el suelo e irremediablemente se hallan distribuidas banquetas, pilones, de
factura primitiva.
Esto es la reminiscencia de la civilización negra en una raza cada vez menos
numerosa, quizá por su rápida adaptación al medio europeo, y aún más, por el
profundo conocimiento que tienen de nuestra manera de ser, pues que ese nivel de
vida que señalamos no es más que fruto de una convivencia, ni más ni menos que
sucedió en América,y que si no se extiende es justamente porque se comprende que
ni en África ni en el siglo XX se dan las circunstancias que se dieron
antaño,aunque las directrices sean semejantes:

Servir a Dios y a la Patria, haciendo del indígena un católico y un español;
política idealista en contraposición de la utilitaria de sajones y germanos,
cifrada en la frase de lord Hailey " Nuestra política africana no es hacer del
negro un europeo, sino un buen africano".
La vieja costumbre benga de casarse dentro de la tribu, al reducirse éstos
numéricamente, y casi identificarse hoy, al contrario que el pamue, con el
concepto amplio de clan y familia, favorece la consanguinidad, que cada vez se
hacía más peligrosa para la perpetuidad de la raza.
Esta fase ha desaparecido, y el benga suele buscar sus mujeres fuera de Corisco,
de preferencia bapukas, combes y gabonesas, pero también hay hasta mujeres
pamues en la isla, raza cada vez más apreciada por los varones playeros por su
capacidad de trabajo. Con este espontáneo refrescamiento de sangre se contendrá
la degeneración, con la contrapartida de que el benga acabará por mezclarse con
otros pueblos.
Dijimos que el concepto de tribu, el ayón tan fuerte en el pamue se ha
debilitado hasta el punto que dificilmente encontraríamos diferencia entre tribu
y familia, lo que también se demuestra con el gran número de tribus en
comparación con la población; así hay tribus de sólo diez o doce elementos
viviendo en un solo poblado (igual sucede entre los combes con las tribus
bomañinga, bire, bobendche, iñembo, etc. y entre los bengas con las tribus
bobunya, lanya, etc., que como se sabe, cada una tiene su echiá o tabú que los
distingue, y que para los citados son en el mismo orden, el plátano "umboto", el
ñame "iloko", el pez de río " rova", la tortuga y el loro, cuya explicación
supone otras tantas historias).
Los jóvenes no suelen respetar estas prohibiciones, que consideran como cosas de
viejos, y es que todos los consejos, el profundo conocimiento de la naturaleza
en que viven, las instituciones jurídicas propias del indígena se tambalean sin
que aun hayan asimilado completamente las nuestras.

Fernando El Africano


ADVERTENCIAS :Seguramente el nombre de tribus, poblados y accidentes geográficos estarán con errores por no dominar la toponimia de esas zonas, espero me sea perdonado. Así mismo pongo pamue ya que es copia transcrita del original, pero siento un gran respeto por el pueblo fang, al que considero tan respetable poniendo fang como pamue, que por otra parte es como siempre lo he conocido en mis veintidos años en Guinea, donde ellos mismos cuando se les preguntaba respondían que pamue.

sábado, 1 de junio de 2013

AÑORANZA


                                                                       

                                                                     

                                                        AÑORANZA

Mi querida y siempre añorada  Guinea,
donde dejé feliz niñez y juventud
quien diga que no te añora,
miente o no tiene idea.

Cuando llegué con nueve años,
y subí a pie la Cuesta de las Fiebres
temblaba de miedo en  imaginar,
sus árboles llenos de serpientes.

En  su penumbra veía elefantes,
los leones lamiendo su aperitivo,
deseaba llegar a la claridad del sol,
en lo alto de la cuesta, cuanto antes.

La casa de mis tíos y abuela,
estaba  del río Cónsul un tris,
así que fue mi primera excursión,
pescar en sus aguas algún graffis. 

 Adornaba su jardín, un mango hermoso,
sus ramas adornadas con latas y trapos,
preservaban por creerlo  signo hechicero,
aquellos frutos sabrosos.

Aquella playa de Blay Beeach cercana,
llena de barcos tomando el sol,
en sus negras pero limpias arenas,
era excursión en los domingos mañana.

Subí a estos esqueletos naufragados,
bajé a sus misteriosas bodegas,
compartí aventura con tiburones,
vnturosos fueron mis hados.

Los domingos nuestro safari en bicicleta,
terminaba en el servicio Agronómico,
en su balsa o piscina llena de bichos,
como aventura era buena receta.

Ya de mayores, deportes, futbol y baloncesto
alternaban con Anita Wuau y Riakamba
Alguna vez el prestigioso Club Fernandino,
pero mejor cubramos con un velo todo esto.


Nuestras dinámicas inquietudes intelectuales,
eran  la Agrupación Teatral de Guinea,
actuación en radio y artículos de prensa,
y conferencias en actos culturales.

Éramos una familia de muchos frutos y ramas,
que sin apoyo económico alguno,
cubríamos las letras, artes y deportes
todos en unión, caballeros y damas.

Añoro esa vida de amigos para siempre
bañarme en sus playas desiertas
saborear el dulce nectar de un coco,
cuando pienso en ti, me vuelvo loco.


Algete   1 Junio 2013  

El autor: Fernando García Gimeno


lunes, 20 de mayo de 2013

LA IGLESIA BAPTISTA Y SU INFLUENCIA EN FERNANDO POO



           
                                                                         
                                                                  Catedral de Malabo

               LOS BAPTISTAS Y SU INFLUENCIA INGLESA EN FERNANDO POO


La actual Bioko prácticamente estaba abandonada y olvidada por España, pero a los ingleses les interesaba su posición geográfica como puerto seguro para su comercio, y aprovechando la excusa del Tribunal Mixto para la Represión de la Esclavitud, previo un reconocimiento de la Isla, fundaron la ciudad de Clarence en la actual Malabo, para radicar en esa ciudad el Tribunal. Bajo el mando del capitán William Owen llevó en 1827 la  primera  expedición de militares, funcionarios procedentes de Sierra Leona. Aunque en 1832 volvió a restablecer el Tribunal en Sierra Leona, y ante la ausencia de los españoles el comercio y la religión siguió en manos inglesas.

La Sociedad Misionera Baptista  en 1841 , considera que para extender sus enseñanzas a los pueblos africanos , el mejor lugar es la isla de Bioko, desde donde se pueden hacer incursiones  a las cercanas costas entre ellas de Nigeria y Camerún, a cuyo fin se desplazan los pastores Jhon Clarke y el doctor Prince, que observan lo fácil que es comprar propiedades en la Isla y los pocos impedimentos legales que se presentan para la propagación de sus creencias, y desde la isla de Jamaica que estaban establecidos,  envían un nuevo contingente de profesores y algunos negros artesanos para ayudar a la construcción y edificación de sus futuras casas, así como agricultores con semillas para intentar producir los frutos tropicales propios de otras tierras de clima similar.  Después de adquirir los terrenos para establecer su capilla cercana y su escuela mediante acuerdos con el jefe bubi Bololo. En 1844 llegaron un importante número de misioneros y libertos procedentes de Jamaica, y entonces se inició un choque de intereses entre los comerciantes ingleses establecidos y estos libertos dispuestos a establecerse comercialmente, apoyados por la Baptist Misionary Society, que había comprado las propiedades de la poderosa West África, incluso habían comprado un barco para sus desplazamientos.  Su propagación fue tan rápida que en 1843, ya contaba con una escuela con 70 niños.

Así  la primera lengua que los bubis empezaron a practicar y su primera religión foránea era la lengua inglesa y la cristiana baptista. El comercio estaba en manos de los ingleses y la compra de sus productos que servían para alimentar a los funcionarios llegados y a los barcos que tocaban Clarence para avituallamiento, estaba igualmente en manos de esos comerciantes. Por ello tanto la expedición de Lerena como la de Guillemard de Aragón en 1845, que venía con algunos misioneros católicos, fue un fracaso, por encontrarse con una resistencia en todos los órdenes.

La isla tenía muchos contactos como dice Dolores García Camús en su tesina doctoral: no solo era el depósito de carbón piedra que abastecía a toda la flota británica, tanto mercante como militar de Bonny y Calabar, sino que era un enclave para depositar los esclavos liberados, que entraban dentro de los usos y cultura ingleses.

En 1842 España empieza a interesarse por Guinea y envía al capitán de navío José de Lerena y Barry para tomar nueva posesión de la Isla., donde ondea la bandera inglesa, estando el poder en manos de la Compañía West África, dedicada al comercio  en toda esta costa ecuatorial. Lerena quiso dejar la zona en manos de un Gobernador, y dada la ausencia de españoles, tuvo que nombrar a un inglés Jhon Beecroft , comerciante y explorador, que gozaba hasta de barco propio para el comercio, el Etíope.  

El Gobierno español presionado por los misioneros jesuitas, decide mandar una numerosa expedición para normalizar la situación, así que en 1856 dirigida por el sacerdote Miguel Martínez Sanz llegó a la isla con 40 religiosos, entre sacerdotes, religiosas y profesos artesanos. El primer problema que encontraron es que carecían de vivienda donde ubicarse, así que les cedió su vivienda el cónsul ingles en la ciudad, el segundo problema es el de comunicarse con la población, que hablaban el bubi o el piching, (una mezcla de inglés y palabras locales)  con el agravante de que el pastor Sauker de la iglesia baptista los tenía encandilados con sus bautismos en el río Cónsul, vestidos con ropas blancas , parafernalia y cantos tan apreciados por la gente de color. Eso unido a generosos ágapes y rituales cantados en inglés, tenían todas las de ganar contra el latín utilizado por los misioneros católico, que no lo entendía ni los españoles que acudían al culto.

Por otra parte los baptistas esparcían la noticia que los españoles lo que deseaban es venderlos como esclavos y quedarse con sus propiedades.

Algo que favoreció todavía más la expansión de los baptistas y de su influencia en la población nativa, es el fallecimiento de casi todos los religiosos que habían llegado con Martínez Sanz, entre los fallecidos y los que volvieron a España por enfermedad, solo quedaron un matrimonio compuesto por un maestro catequista, Nicolás y una de las aspirantes a beata. La expulsión de los jesuitas por la desamortización de Mendizabal, fortaleció a los baptistas pese a estar enfrentados con los comerciantes ingleses.

Aunque oficialmente fueron expulsados en 1858, pudieron seguir ejerciendo su labor de enseñanza y religiosa, tanto es así que yo personalmente en la década de los cuarenta conocí a mister Marckan, pastor metodista de fuerte complexión,  cuya iglesia y casa estaba casi pared con pared con el obispado de Santa Isabel. Hasta 1882 en que se autorizó a la nueva congregación claretiana su labor de enseñanza y fe, pudieron trabajar con entera libertad, pese a que habían empezado a centralizar sus operaciones desde la ciudad de Victoria en la costa cercana, que ellos ,creo fundaron,  al ser expulsados de Fernando Poo.

No obstante tanto los fernandinos como los bengas de Corisco, siempre han tendido más hacia la religión cristiana de los baptistas que a la católica. Tanto es así que el máximo personaje de los fernandinos  don Maximiliano Jones, que tenía excelente amistad y colaboración con los claretianos, hace constar en su testamento que pertenece a la iglesia baptista.

La Sociedad Misionera Baptista , que se fundó en Nottingham en 1792, a partir de 1806, se dedicó básicamente a mejorar la condición de los negros  traídos de África a las posesiones británicas de las     Indias Occidentales.  En 1814 envió a Jamaica sus primeros misioneros que se unieron en colaboración con los cuáqueros y antes de construir iglesias abrieron colegios de enseñanza y hasta provocaron una rebelión de esclavos, en 1831 llamada Baptist War. Su filosofía se basaba en que los negros liberados que añoraban su tierra, fueran devueltos a África, copiando de sus hermanos protestantes que lo habían aplicado en Liberia.


Fernando García Gimeno     Algete   20 de Mayo 2013-05-20

Muchos de estos datos están recogidos en mi libro Fernando el Africano y otros muchos en la tesis doctoral de Dolores García Camús, de la Universidad de Valencia,.