jueves, 4 de febrero de 2016

MISIONERAS INMACULADA CONCEPCIÓN - 3ª PARTE










Diciembre, día 9. – Ayer, día de nuestra Inmaculada Madre, Tuvimos una fiesta muy cumplida, tanto espiritual como materialmente. Después de la Misa y Comunión, vino a felicitarnos el Sr, Gobernador con algunos Oficiales, dejándonos un espléndido  refresco. Luego, por la tarde, rezamos un bonito Trisagio Mariano y Oficio Solemne, cantado por los Padres.
Diciembre, día 18. – Dicen que estamos hechas unas marineras en grado superlativo. Trabajamos, cantamos y nos paseamos como pudiéramos hacerlo en tierra firme.
El mar sigue tranquilo. Ya hace muchos días que salimos de Canarias sin que hayamos tenido ni un día malo. Andamos muy atareadas haciendo flores para adornar el Altar y la cuna del Niño Jesús. También va a nuestro cargo el canto de los Villancicos que ensayamos con empeño y buen humor. ¡Jamás hubiéramos pensado que habíamos de celebrar nuestras principales  fiestas en alta mar!.
 Diciembre, día 23. – Todo son preparativos para la FIESTA DE NAVIDAD, pues según dicen, vendrán a cumplimentar a la Oficialidad Española, las Autoridades de Sierra Leona, adonde llegaremos mañana, Dios mediante. Gracias a ello se nos ha permitido bajar a la bodega y remover el equipaje en busca del Niño Jesús y cuanto nos hacía falta para unas labores que nos han solicitado el Sr. Comandante y algunos Oficiales.
Diciembre, día 26. – FIESTAS NAVIDEÑAS DE RECUERDOS Y AÑORANZAS. Nuestro pensamiento ha volado muy lejos, encontrándonos, en Espíritu, cerca de vosotras que también habrán tenido un recuerdo para estas Misioneras.
Diciembre, día 28. – Van ya cuatro días en este puerto Africano.
Diciembre, día 31. – Como se va alargando nuestra salida de este Puerto y la Madre María se sentía mal, nos aconsejaron bajar y pasear un rato, de lo que enteradas las Hermanas Misioneras Francesas,  que aquí residen, nos rogaron que fuésemos para estar con ellas.


¡Cuán bueno es el Señor que en todas partes nos depara almas generosas que se desviven por nosotras! Vamos con ellas por la mañana y por la noche volvemos a bordo. Estos paseos, se le van deshinchando las pierna a Madre María.
Enero, día 2. – Hemos saludado el Nuevo Año con albricias puesto que destinamos este primer día al agradecimiento a Dios y a nuestro aprovechamiento espiritual.
De buena mañana nos encaminamos a la Iglesia de las Religiosas Francesas, para pasar el primer día del año 1.885 en completo retiro. Todo lo hicimos como si estuviéramos en nuestra propia Comunidad. La Capilla, silenciosa. Tuvimos nuestras lecturas, meditaciones y exámenes… El Rvdo. Padre Salvador nos recibió la renovación de VOTOS y con una fervorosa plática, dimos por terminado nuestro Retiro.
Enero, día 4, - Nos decidimos a modificar nuestro Hábito según obliguen las circunstancias. Por ahora sólo hemos cambiado las mangas por otras más pequeñas e higiénicas. Con tan copioso sudor, se hace necesario lavarlas diariamente.
Enero, día 6. – Mañana, según dicen, continuaremos viaje hacia Fernando Poo.  No entendemos lo que pasa ni el motivo de tanto trajín: retirando bultos y haciendo lugar sobre cubierta…
Nos hemos despedido de las Hermanas y nos han pedido que recemos por ellas.
Enero, día 8. – Ayer salimos de Sierra Leona directamente a Fernando Poo. Parecía que no sabían decidirse a levantar anclas y es que, descifrado el enigma del traqueteo, se explica que les costara resolver el asunto. Nuevos viajeros nos acompañan convirtiendo la embarcación en un establo. Cuál sería nuestra sorpresa  al encontrarnos  una gran boyada sobre cubierta.
Enero, día 10. – No parece que estemos en el mar sino en un arenal; ni viento, ni brisa ni nada. Todo está que arde. Estamos, no obstante, todas muy tranquilas, esperando llegar pronto al País de nuestros sueños.
Enero, día 16, - Si aterradora es la tempestad, desesperante y abrumadora resulta la calma; pero ¡Que calma!
Han puesto tasa en todo y el hambre se deja sentir, a pesar de las buenas tajadas que nos muestran nuestros compañeros de viaje.
Hemos empezado una Novena a la Virgen del Remedio para que nos socorra.
El viento empieza a soplar pero en sentido contrario…¡Pobre “FERROLANA”! Apenas le quedan arrestos para llegar al término señalado para su jubilación.
Enero, día 18. – El REMEDIO solicitado a la Santísima Virgen no se ha hecho esperar. El viento es favorable y abrigamos la confianza  de llegar pronto a Fernando Poo.
Enero, día 22. – Seguimos navegando viento en popa, esperando divisar de un momento a otro, la suspirada Isla.

Enero, día 24. – Llevamos siete días de navegación feliz y en este paréntesis de paz y sosiego hemos dado una mirada retrospectiva hasta llegar a éste nuestro Palomarcito y a recopilar todos los beneficios recibidos del Cielo. El Señor es nuestro escudo y nuestra fortaleza, por eso a proporción de las pruebas, ha mandado socorro…
Veamos si no: El incondicional ofrecimiento del Señor Gobernador desde el primer momento en el Arsenal de La Carraca y su compañía y apoyo durante la travesía. La solicitud de los  Rvdos. Padres, cuyos cuidados nunca sabremos agradecer bastante. La caridad y entrañable afecto de las Hermanas Paúlas en Tenerife y Gran Canaria; y en este lugar, el interés y deferencia del Sr. Obispo, con su Cabildo, Clero y pueblo en masa, orando por nosotros ante el probable naufragio. En Sierra Leona, otra Comunidad religiosa que nos atiende y el gozo que ya prevemos nos aguarda a nuestro arribo al cercano puerto, nos indemniza de todas las vicisitudes pasadas.  Alborozados los marinos esta mañana. ¡Qué alegre despertar el nuestro!  Ya han visto nuestros ojos la tierra de nuestros ensueños.
Sabemos que nos aguardan todo género de privaciones, contrariedades y hasta persecuciones y hasta la misma muerte; sin embargo, el entusiasmo crece a proporción inversa de la distancia que nos separa del bendito campo de nuestra ACCIÓN MISIONERA. Ya casi no sentimos las privaciones y molestias  que nos rodean.
Enero, día 26. - ¡Vamos, que es digno de mención el caso!. Nos hayamos nuevamente anclados en alta mar. De un empellón nos ha echado muy lejos de la Tierra Prometida.
Había que ver lo majos y hasta elegantes que se habían puesto todos  para el desembarque…rebosando contento y alegría pero cuando creíamos pisar tierra Fernandiana, en pocas horas, repentinamente cambia la dirección del viento, se levantan imponentes las olas, zarandeando de lo lindo nuestro pobre velero y como si un soplo infernal, empujara la proa, en poco rato hemos perdido de vista la tan suspirada Isla.
Esta vez hemos permanecido tranquilas, serenas, con la más completa confianza de llegar sanas y  salvas a nuestro destino. Todos comentan el lance y la animación y entusiasmo crece a cada nueva victoria.
Enero, día 27. - ¡¡¡Aleluya!!! ¿Será sueño o realidad? ¡Llegamos al Puerto deseado!
Los primeros en saludarnos han sido los Padres Misioneros residentes en la Isla que nos esperaban con impaciencia.
Después de cumplimentar al Sr. Gobernador Don José Montes de Oca, este y los Misioneros han desembarcado, dejando para mañana nuestra entrada oficial.
Enero, día 28. -  Hoy a las diez de la mañana han venido por nosotras el Sr. Gobernador con su Comitiva y los Rvdos. Padres y Hermanos que desembarcaron ayer y juntos hemos llegado al muelle.
El pueblo en masa nos aguardaba y no pocos morenos, venidos de estos contornos, atraídos por la curiosidad.
De pronto y movidos como por un resorte han empezado a aplaudir. Un grupo de mujeres y niñas han entonado el “Viva María, viva el Rosario, hemos subido la cuesta alfombrada de hierba, hasta llegar a la Iglesia, se ha cantado el Tedeum con acompañamiento de   Armonium y el Padre  Ramírez, conmovido y entusiasmado a la vez ha dado la bienvenida al Sr. Gobernador como representante de Su Majestad.
El Sr. Montes de Oca pensaba retenernos consigo hasta acomodarnos debidamente pero enterado de que los Padres Misioneros nos habían preparado residencia, se alegró mucho y prometió visitarnos a fin de procurar lo necesario para que empezáramos las clases lo antes posible.

LABOR MISIONERA
A los pocos días de la llegada de las noveles Misioneras se abrió la primera Escuela en Santa Isabel pero en el año 1.898 el Sr. Gobernador les propuso el traslado a Basilé, ofreciéndole él mismo una casa donde instalar el Colegio.
En 1.891 se funda el Colegio de Corisco trasladado a Elobey en 1.912 a fin de poblar esta Isla. En 1.929  fue trasladado a Calatrava. El Colegio de Batete se funda en 1.905 y el de Bata en 1.918. En 1.930, por iniciativa del Vicario Apostólico de Fernando Poo, Excmo y Rvdmo. Sr. Obispo D. Nicolás González, se abrió una Catequesis en Santa Isabel que aumentó tanto el número de asistentes, que el mismo año, el 3 de octubre, se inauguró el internado bajo la advocación de Sta. Teresita. En 1941 se funda el Orfanato para niños abandonados. Además, las Hermanas Misioneras de la Inmaculada Concepción se Cuidan de los Hospitales, Leproserías, etc. de Santa Isabel, Bata , San Carlos, Puerto Iradier. También les fueron confiadas por el Vicariato, las Misiones del bosque en Nkuefulan y Evinayong, donde fundaron Colegios, Orfanatos, Dispensarios, Sigsas, etc.
Es asimismo una Obra eminentemente Social y Misionera en la que se ocupan las Hermanas, la Casa Cuna del P. Damián, Preventorio Antileproso, para hijos de leprosos, fundada en 1.939 en Nkuefulán y trasladada a la Misión de Mikomeseng en 1.950. También se ocupan de la Leprosería.
Otro fruto magnífico de la labor Misionera de nuestras Hermanas es la colaboración  con el Vicariato en la Fundación de la  Asociación de Oblatas de Mª Inmaculada en el año 1.907,  ayudando en la formación para la vida Consagrada de las jóvenes Guineanas.
Y por último, la Congregación recibe desde el año 1.957 a todas las jóvenes Guineanas o Africanas de cualquier País, que demuestren su deseo de pertenecer a este Instituto de M.I.C.
Hoy son más 40 las Hnas. Africanas de Guinea, Monrovia, Togo, Congo, Ghana, Camerúm ….  que van engrosando las filas de las MISIONERAS DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN.
 
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lunes, 1 de febrero de 2016

MISIONERAS INMACULADA CONCEPCIÓN 2ª PARTE





GRAN CANARIA
Diciembre, día 4 . - ¡Llegada a Gran Canaria! No se como explicar lo acaecido en esta travesía. Por mucho que me esfuerce, no pueden hacerse cargo del apuro en que nos hemos encontrado. Con decirles que la distancia que se salva en seis horas nos ha costado ¡¡¡nueve días!!!…ya pueden comprender que algo extraordinario ha pasado…¡Que tormenta! ¡Que temporal!. Los dos últimos días fueron desesperantes…
Como recordarán, salimos de  Tenerife el día 24 con dirección a Gran Canaria, creyendo llegar en pocas horas pero el viento nos fue contrario y estuvimos paseándonos un día y otro día. Por fin arreció el viento, sopló el huracán, se levantaron imponentes las olas…todo era maniobrar, seis hombres juntos no podían sujetar el timón y las sacudidas eran tan impetuosas que se desvencijaba todo…un golpe de ola rompió el cristal de la ventana del camarote del Sr. Gobernador y entonces si que nos hundíamos por momentos…A los bramidos del mar se juntaba el estruendo de los palos que se quebraban y de la vajilla que se rompía…no había manera de cocinar…¡¡Cuán verdad es que para saber orar hay que entrar en la mar!! Pues solo podíamos hacer eso: Orar y rezar encomendándonos a Dios pensando que había llegado el momento de irnos a la eternidad.
La víspera de la festividad del gran Misionero San Francisco Javier, a las dos de la tarde, quiso el Señor poner fin al combate en el preciso momento de darnos la absolución el Rvdo. P. Superior…De repente se oyó un ruido formidable al que siguió un grito casi unánime de:
“-SEÑOR TEN COMPASIÓN DE NOSOTROS!
Y cual la de los Apóstoles en Tiberíades,  ahuyentó el peligro y a pesar de que estábamos lejos del puerto, anclamos repentinamente.
Como los Padres residentes en Gran Canaria, esperaban a sus Hermanos para obsequiarlos, se intranquilizaron viéndonos dar vueltas y más vueltas durante varios días.
Poco pensábamos que fueran tantos los que se ocupaban de nosotros.
Como en toda la ciudad no se hablaba de otra cosa llegó a enterarse el Sr. Obispo y ordenó que en todas las Iglesias se orase para que nos librásemos de un naufragio casi seguro. ¡Cuántas Oraciones por estas pobres Misioneras!
En la playa hay un gentío inmenso, la población entera ha venido a recibirnos, gozosos de ver que sus oraciones han sido escuchadas.
Como el mar estaba muy movido, el Sr. Comandante no ha creído prudente que desembarcáramos hoy. Los Misioneros lo han hecho amarrados con cuerdas, y uno que está muy enfermo, envuelto en un colchón.
En el muelle les aguardaban los Padres de la Casa Misión, los Sres. Canónigos y demás Clero, los Seminaristas en número de doscientos y una multitud de caballeros y señoras que no cesaban de  aplaudir. También han venido las Hermanas Paulas para llevarnos a su casa pero en vista de las dificultades del desembarco, volverán mañana.


  Diciembre, día 4. – A las ocho de la mañana, numeroso concurso estaba hoy nuevamente en la playa esperando que desembarcáramos. El mar, algo más sosegada, nos permitió hacerla, no sin algún recelo, pues el temporal se había llevado la escalera y tuvimos que desembarcar en brazos de los Prácticos hasta el Bote que nos conduciría hasta el muelle, donde distinguidas Señoras, acompañadas de las Hermanas del Santo Hospital, caballeros, sacerdotes y gentes de toda condición, se interesaban, deseosos de conocer los detalles de la pasada lucha con el temporal.
En coches particulares  nos llevaron al Hospital, en cuyo vestíbulo nos esperaba el resto de la Comunidad con el personal del Establecimiento.
La Superiora, que se llama Sor Petra, ha estado con nosotras todo el día para atender a las visitas, que no han sido pocas, desde los más grandes hasta los más chicos, sin faltar el Sr. Vicario General y otros Señores Canónigos, dándonos una limosna de parte del Sr. Obispo y felicitándonos por haber escapado de tan inminente peligro.
Muy agradecidas les manifestamos el gusto que tendríamos de saludar a Su Ilustrísima, a lo que accedieron complacidos. Mañana pues a las diez, nos acompañará Sor Petra y su Secretaria al Palacio Episcopal.
Diciembre, día 5. –  El Señor Obispo nos recibió con paternal cariño: su deseo es que pasemos aquí la fiesta de Nuestra Inmaculada Madre, pero como depende del Sr. Gobernador y del Capitán, veremos lo que disponen estos Señores.
 Siguen las visitas sin interrupción. Por las calles de la ciudad recibimos las mismas demostraciones de afecto y cariño. Visitamos la Catedral. ¡Qué gente tan Buena!.
Les quedamos muy agradecidas en primer lugar a las Hnas.  y a la Junta del Hospital.
Diciembre, día 6. – Llega por fin la hora de la despedida. Muy bien halladas entre tan amables vecinos ya nos habíamos encariñado con ellos y sentimos también la separación. Pero nos esperan, allá lejos otros seres tanto más queridos, cuanto más infelices y necesitados de nuestros cuidados y desvelos.
Diciembre, día 7, - Si emocionante fue el recibimiento, sin comparación ha sido la despedida. Estamos confundidas y  humilladas de tanta distinción. Desde el Sr. Obispo hasta el último chiquillo nos demostraban su cariño y parecía que no se querían separar de nosotras.
A las nueve y media y después de oir la Santa Misa y comulgar, nos encaminamos de nuevo al Palacio del Sr. Obispo acompañadas de cinco Hnas del Hospital y los 18 Misioneros  acompañados por ocho más de la Comunidad. Al juntarnos en la Plaza, la muchedumbre allí reunida nos saluda con disparo de cohetes.

Por momentos aumenta la animación. Entramos en el Palacio y subimos las Religiosas primero y después los Padres y Hermanos. Una vez en presencia del Sr. Obispo, acompañado de sus pajes y familiares nos pregunta qué deseamos: “La bendición de Su Ilustrísima para nosotros y las Misiones de Fernando Poo”
-“Gustoso os la daré, queridos Misioneros y Misioneras – prosigue el Prelado – pero no aquí sino en la Catedral, para dar ejemplo a mi pueblo. Quiero manifestar mi interés por las Misiones y  en lo posible, tomar parte  en vuestro Apostolado.”
Se organiza la procesión. Subimos al Presbiterio para besar por última vez el anillo de S. Ilma.
A las tres primeras puede decirle: “Adiós,  hija y que la Virgen te acompañe” luego, la emoción ahoga la voz en su garganta y sólo puede dirigirnos una mirada paternal.
Nos ha parecido que dábamos el último adiós a nuestra querida Patria, pues ya en ningún Puerto más encontraremos Españoles.

MISIONERAS INMACULADA CONCEPCIÓN - 1ª PARTE







 CÁDIZ, PUNTO DE PARTIDA…
   
Siglo XIX…MISIONES…?  Mil preguntas….El Padre Xifré es un Santo Varón, imagen viva del Buen Pastor que durante 40 años fue Superior General de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María… Los Claretianos llevan un año en las Misiones de Guinea (Fernando Poo).
El Padre Xifré, en la última visita que realiza a estas Misiones, comprende que para los Misioneros es muy difícil llegar a la Educación Integral de la mujer guineana y se compromete a llevar hasta allá Religiosas que puedan llevar a cabo esta MISIÓN.
¡Pobre Padre!  Su propuesta no tiene respuesta…De todos los Institutos Religiosos que visita recibe la misma  negativa…La necesidad es urgente…¿Qué será de los pueblos si no se educa a la mujer? Se pregunta…pero…Por fin llama de nuevo a las puertas de las Religiosas de la Purísima Concepción. La Superiora General Madre Valentina Vigo le expone las dificultades y temores para ir a esa MISIÓN…..
La Madre Valentina pasa la noche en ORACIÓN…Fueron desfilando ante ella aquellas niñas de Guinea…unas con aire abatido y suplicante…otras con la mirada perdida en el infinito, esperando un SI que las sacara de aquella situación…
Profundamente impresionada, a la mañana siguiente cuando llega la Comunidad para hacer las Oraciones, se percatan de que algo ha sucedido entre Dios y ella. Lo cierto es que se levanta de la Oración fuerte y decidida a enviar las Religiosas que le pedía el Rvdmo. Padre Xifré.
Al comunicar a las Comunidades tal resolución, todas acudieron a “alistarse” en las filas de MISIONERAS, lo mismo las jóvenes que las mayores.
Cinco fueron las elegidas:  Madre Mª Jesús Güel que fue la primera Superiora.
                                                         Madre Mº de los Ángeles Perera
                                                         Sor Constanza Selva
                                                         Sor Alejandra Sibila
                                                         Sor Beatriz Monrós
Momento decisivo…No hay tiempo que perder…En el puerto de Barcelona está el Correo “PANAMÁ”  pronto a levantar anclas con rumbo a la capital Gaditana.
Sobre cubierta esperan el momento,  siempre emocionante,  de dar el último adiós a los seres queridos, nuestras cinco valientes Hermanas y dieciocho Misioneros que parten para el mismo fin.
Llegados a Cádiz, se enteran de que la Corbeta de guerra “FERROLANA” con la cual han de proseguir el viaje, se hallaba en tan mal estado que fue preciso mandarla al Arsenal de La Carraca para ponerla en condiciones de emprender tan larga travesía.
Como ignoraban el día de la salida, se dirigieron allá sin demora.


¡¡¡EN MARCHA!!!
Se acomodan en sendas lanchas y así llegan a La Carraca.
Proseguimos la narración de la Madre Mª Ángeles Perera:
Llegamos a La Carraca, donde aguardaba la salida de la “FERROLANA” el Sr Gobernador de Fernando Poo, Don José Montes de Oca. Al vernos, dicho Señor, fijándose en nuestro hábito nos dijo: - “Imposible poder vivir en aquel clima, así como van. Si no cambian de  vestido, ya pueden volverse a su comunidad”
Le contestamos que íbamos autorizadas para modificar lo que creyéramos conveniente. Respuesta  que dejó satisfecho al Señor Gobernador el cuál, después de ofrecernos su apoyo y alabar nuestro valor, para tan arriesgada empresa, nos animó a proseguís el viaje, mostrándose muy complacido de poder efectuarlo  en nuestra compañía.
Como la “FERROLANA” no estaba dispuesta para el embarque, el Capitán, Don Antonio Moreno, de acuerdo con el Sr. Montes de Oca, nos condujo a un pequeño Cuartel que desalojaron los soldados en pocos momentos.
Los Misioneros se acomodaron en la planta baja, nosotras en el primer piso.
Para cada una, trajeron cama, colchón, almohada y una manta de lana…
Eran las cinco de la tarde y como no habíamos tomado más que un ligero desayuno en el Correo “PANAMÁ”, nuestros estómagos estaban como cañón de órgano. Por fin aparecen los camareros que nos hablan de servir comida pero…¿dónde está la mesa?...¡Idea feliz! Con gran destreza, desquician una puerta y queda convertida en el mueble deseado.
Por falta de sillas nos vimos precisadas a instalarnos en la escalera.
¡Qué impresiones las de aquel día! No obstante, nos sentíamos felices pareciéndonos entender algo de aquella frase de Sta. Teresa: “Quién a Dios tiene, nada le falta”.
Escribe M. María  Güel: “De buena mañana nos vamos a la Iglesia del Pueblo, (LA Carraca) donde oímos las Misas de cinco en cinco. Por la tarde volvemos a ella para visitar el Santísimo y rezar el Rosario juntamente con los Padres.
El pueblo es bonito, tiene unas cien casas, parecen recién construidas. La Iglesia es hermosa y las calles muy limpias.
Hoy hace ocho días que nos despedimos de ustedes y ya nos parece un año.
Por fin, esta tarde, día 31, nos pasaremos, Dios mediante, a nuestra casa del mar, la simpática “FERROLANA”, la cual por ser Corbeta de guerra, no estaba en condiciones para pasajeros. Creo que en estos días han modificado alguna cosa. Veremos que sorpresas nos aguardan.

Ya les escribiremos nuestras impresiones.

¡PACIENCIA!
DÍA 3 de  Noviembre, Lunes.- Creerán ustedes que ya estamos camino de Canarias y no es así. Aquí todo se hace con santa calma…
El viernes nos pasamos a la “FERROLANA” y voy a describirles nuestro aposento :  Una  gran sala, de largo, lo que necesitan cuatro camas y en el fondo otra al través; en el lado opuesto, un lavabo y una mesa redonda para comer. Enfrente de la puerta de entrada está la Capilla.
Por la noche, los incesantes gritos de los tres Centinelas, que se suceden sin parar, interrumpen nuestro sueño…
Noviembre, día 6.-  Por fin se ha meneado nuestro pobre velero: no parecía que el ancla había echado raíces pues les costó diez horas  para levantarla.
Hoy a las tres de la madrugada nos dirigimos a Cádiz donde hemos comprado sábanas, fundas, toallas y servilletas  ya que la provisión que llevamos de ello, está en la bodega.
El viento es favorable: hinchadas las velas somos impelidos hacia Santa Cruz de Tenerife, a donde esperamos llegar en pocos días.
Noviembre día 9.- Ya hemos perdido de vista nuestra Patria…No se divisa ni una pulgada de tierra…¡Que imponente es el mar! ¡Qué inmenso el Cielo! ¡Qué grande y que Poderoso es Dios!.
Noviembre, día 13. – Nos ha costado siete días y algo más, llegar a Tenerife. ¡Y eso que el viento era favorable! Balanceándonos a lo beodo y gracias que, según dicen, pocas veces está tan seguro el mar. Por lo visto, de no ser así, a estas horas estaríamos en el buche de algún tiburón.
Entre tantas molestias y privaciones no hay otro remedio que la PACIENCIA.  Recen mucho para que no enfermemos durante el viaje.
Noviembre, día 16. – Estancia en Tenerife. No todo han de ser privaciones. Aquí, en el Santo Hospital de Tenerife, estamos delicadamente atendidas por las Hermanas de San Vicente de Paul. Nos tratan como si perteneciéramos a su Congregación.
Agradecidísimas a tan buenas Hermanas no nos cansamos de  repetirles: “Que Dios se lo pague”
Noviembre, día 20. – Ayer volvimos a bordo, después de pasar seis días con nuestras bienhechoras las Hermanas Paulas, las cuales hicieron todo lo que pudieron para retenernos con ellas hasta el día de salida del puerto pero no creímos prudente abusar de tanta generosidad para con nosotras.

sábado, 16 de enero de 2016

POESIA PRESENTACIÓN PARAÍSO VERDE PERDIDO









Es una poesía que puse en mi primera publicación
para presentar el libro El Paraíso Verde Perdido

Esta es la historia de un niño español, del treinta y dos,
que  sufrió bombardeos, metralla y una vida atroz,
en la postguerra sufrió hambre, miseria y racionamiento
siendo por su corta edad, un duro y cruel tormento.

Sus padres, con ilusión, para ponerle feliz y contento,
embarcaron rumbo a África, con viento a barlovento,
encontrándose con monos, serpientes y elefantes,
malarias, paludismos, moscas y mosquitos gigantes.

En veintidós años en África, se comió a los mosquitos,
los obstáculos y enfermedades fueron solo meros hitos,
pues Guinea es el exótico Paraíso Verde Perdido,
un mundo paradisíaco en el Golfo de Biafra escondido.

Esa vida, esa tierra con sus hombres y entornos,
cuento en este libro, con anécdotas y adornos,
esperando explicarlo con amor, cariño y chispa,
aunque parezca imposible que ese mundo exista.

Fernando García Gimeno


martes, 12 de enero de 2016








   OTOÑO DE LA VIDA

Cuando te dicen ¡que bien te conservas!
Y te dan un amigable golpe en la espalda,
Te das cuenta que no eres el que eras
Y que precisas tocar alarma.

Entonces te miras sin prisas al espejo,
Y ves un rostro casi desconocido,
Que por desgracia es tu reflejo
Y al observarlo quedas cohibido.

Ves arrugas en ese rostro poblando,
Ojeras como dunas en el desierto,
Labios finos temblando
Toses repetidas como un concierto.

Huesos que reclaman descanso,
Fuerza que buscas y no hayas,
Sillón que urge para remanso
Palabras inútiles que no callas.

Nombres que cada día olvidas,
Recuerdos que repites cada día,
Frases que dejan tu alma dolida
Vida que parece a veces baldía.

Esos amigos que se fueron para siempre,
Que eran cómplices de risas y llantos,
Que eran nuestra ayuda permanente
Y que añoras en avatares y cantos.

Vemos que nuestra vida se apaga
Como una  vela esbelta
Y se lleva a los amigos como plaga
Y mi destino muy cerca.


Algete   11 enero 2016    Fernando García Gimeno

domingo, 20 de diciembre de 2015

FELICITACIÓN NAVIDAD 2015

< Un año más quiero felicitaros por Navidad En estas fechas de peleas e insultos Lo que da aspecto de calamidad Y semejan personajes incultos. Así que olvidemos la política y sus mentiras Recordando nuestra paz tropical En que no había peleas ni iras Que al cuerpo sienta fatal. Pasan los años y perdemos salud Vienen achaques y se van energías Nuestra constancia es virtud Los hijos y nietos dan alegrías. Seguimos recordando Guinea con añoranza Navidades en el Casino o en la playa Sin lechón ni cordero en la pitanza Con gallina o cebú y de postre papaya. Algunos de nuestros amigos nos han dejado Pero siempre estarán en nuestros recuerdos Nos guardarán sitio a su cercano lado Porque saben que allí queremos verlos. Tomar con mesura cava y turrón Feliz Navidad y venturoso Año Nuevo Para vosotros de todo corazón Amor, alegría y salud es lo que quiero. . 19 de diciembre de 2015-12-19 Fernando García Gimeno

viernes, 13 de noviembre de 2015

BIBLIOTECA





Desde mi jubilación me he dedicado a leer todo lo que podía de Guinea y algunas cosas del resto de África. He visitado casi tosas las tiendas de España, dedicadas a la compra-venta de libros, y tengo una biblioteca cercana a los 600 ejemplares, doscientos de los cuales han  sido restaurados, encuadernados en cartón-piel y con letras doradas en su lomo y cubiertas. Algunos incluso son del siglo XIX.
Ahora dada mi edad, mi salud y mi pesadez intelectual, deseo que esos libros vayan a una biblioteca, museo o universidad, para que en sus páginas puedan consultar datos, los universitarios, los historiadores  y los interesados por conocer la evolución de la historia.
Cada día hay actos hablando de África, de Guinea, promocionados por universidades, institutos, organizaciones, en que se invitan a conferenciantes, conllevando ello, unos gastos de viajes, hoteles, folletos, atractivas azafatas, etc.
Bien por los 35.000 euros que pido por mi biblioteca que a mí me ha costado más, no se interesa nadie, si en cambio por esas vistosas conferencias.
La razón, para un mal pensado como yo, es: En las conferencias aplauden a los promotores, hacen buenos viajes y mejores comidas, aunque cuando terminan, a la semana, los asistentes ya no se acuerdan ni del tema de las charlas. En cambio la biblioteca queda para siempre y para miles de personas, pero nadie recibe aplausos, felicitaciones y mucho menos, buenos menús. Tampoco pueden lucir su nuevo traje ni hablar de lo importante que es en las reuniones de amigos.

¡ Qué triste es el interés humano!