miércoles, 15 de octubre de 2014

LOS MULATOS Y SUS HIJOS - SEGUNDA Y ÚLTIMA PARTE




                                                 

                                                Lago Biao o lago de Moka
          

SEGUNDA PARTE


En la Colonia de todos conocidos el caso de una pudiente familia isabelina, de origen mulato, entre cuyos descendientes se encuentra esta variada gama de tonalidades blanquinegras.

¿Qué ocurre cuando un “mezclado” heterocigoto, se une a otro individuo de color puro?: Veamos primero los casos más corrientes del blanco con mulato o del mulato con negra.

El cromosoma mulato b-n se partiría en b n, y el del blanco por ejemplo, en b b; podrían resultar dos combinaciones b-b y otras dos b-n, es decir, que aproximadamente saldrían tantos hijos blancos como mulatos, pero nunca más oscuros, mas generalmente al haber entrecruce de cromosomas, los del blanco seguirían siendo b y b y los del mulato bn; blanco con parte de negro, o nb, negro con parte de blanco; y en tal caso los hijos serían bn o b-nb, es decir cuarterones “claros” u “oscuros” pero siempre mas claros que mulatos.  
Lo mismo en sentido contrario entre mulatos y negros, que darían negros, mulatos o zambos.
Del cruzamiento de los cuarterones con nuevos individuos de pura raza blanca surgirían sin intercambio 3 a 1 de la raza pura, contra mulatos típicos, y si lo hubo, individuos de color mezclado con solo 1 8 de sangre negra. Son los llamados ochavos.

De blancos y negros nacerán siempre mulatos, y si de negra que yaciera con blanco naciesen hijos negros o zambos, demostraría su promiscuidad, al igual que si casada con negro concibiera zambo o mulato.

Que mulatos entre si podrán originar blancos, negros, mulatos típicos o mezclados, en cualquier tono de “color” y por ello si un matrimonio de este tipo, tuviera hijos blancos o negros, no por ello el marido deberá perder la fe en su esposa. 

De blancos y mulatos podrán nacer blancos, mulatos, cuarterones, pero no hijos más oscuros que mulatos; y de mulatos y negras o viceversa, saldrán hijos mulatos, negros o zambos, pero no más claros que mulatos.

Una cuarterona con esposo blanco podrá tener hijos blancos o de color  mezclado, más frecuentemente ochavones, pero no más oscuros que ella misma, con esposo negro tendrá mulatos o zambos más o menos oscuros, zambo prieto, pero a los que les faltará por ser negros exactamente la misma proporción que a ella le sobra pa  ra ser mulata.

Si una señora blanca tuviera esposo que no fuera de sangre pura, no tema, que sus hijos jamás serán más oscuros que él. Y con un poquito de suerte, puede tenerlos completamente blancos, que los hijos de padres con caracteres miscibles, nunca pueden darse el temido salto atrás.

LAS FÓRMULAS DE LOS DISTINTOS CRUZAMIENTOS SERÍAN :

Blanco con negra:          Mulatos
Blanco con zamba:         De zambos a mulatos
Blanco con mulata:        De blancos a mulatos generalmente cuarterones
Blanco con cuarterona:   De blancos a cuarterones, generalmente ochavones.
Negro con zamba        :   De negros a zambos, generalmente, zambos prietos.
Negro con mulata       :   De negros a mulatos, generalmente zambos.
Negro con cuarterona  :  De zambos a mulatos


Mulato con cuarterona     :           De blancos a zambos.
Mulato con mulata          :           De blancos a negros, generalmente mulatos.
Mulato con zamba           :           De negros a cuarterones.
Cuarterón con cuarterona:           De blancos a mulatos, generalmente cuarterones.
Cuarterón con zamba      :           De cuarterones a zambos, generalmente mulatos.
Zambo con zamba          :           De  mulatos a negros, generalmente zambos y viceversa.     

Espero que nadie encuentre un fondo racista en este documento, pero como la mala uva, es la mayor producción nacional, les recomiendo al que se dedique a fabricarla se la aplique a su persona.

Fernando García  14 de octubre de 2014




martes, 14 de octubre de 2014

LOS MULATOS Y SUS HIJOS





Uno de los personajes más polifacéticos de la ciencia que hemos tenido en la Guinea Española,
ha sido don Luis Báguena Corella, lo reflejan sus numerosas obras, entre las que tengo, podría
 citar las siguientes:


                               
                                                             

                                           De derecha a izquierda: Luis, Su primo, Mariano y yo


En la Revista trimestral AGER, del Servicio Agronómico, hay muchos artículos suyos
El  Anuario Agrícola que elaboraba con su jefe don Jaime Nosti, cada año
Un estudio del Stephanoderes Hamper
Oto sobre los coleópteros
Los efectos del taladro en los cacaotales y cafetos de la Isla
  1. Tribus y situación de las mismas en la Guinea Continental Española
Manuales de África
Toponimia de la Guinea Continental Española

Hoy descubro entre mis papeles un artículo que publicó en la Revista La Guinea Española el
10 de enero de 1946, número 1212. Su título El Secreto del  Color en los Mulatos y sus Hijos.

Hay que tener en cuenta que la ciencia ha avanzado mucho en la genética desde aquellos tiempos, pero ello no quita mérito a artículo. Dado su extensión lo publicaré en dos partes.

PRIMERA PARTE

Los más simples y pequeños seres vivientes, plantas o animales están constituidos generalmente, formando a modo
de un globulillo al que conocemos como célula, cualesquiera  otros más complicados, hasta los gigantescos, sus
masas de miles de millones ellas, resultado de las múltiples divisiones de una primera, el huevo, agrupadas en
maravillosas organizaciones; el mismo hombre no es más que un conjunto armónico de células innumerables y el
misterio de la reproducción está en la unión de un solo representante de cada sexo; el zoospermo y el óvulo.

En la intricadísima constitución celular, destaca la existencia constante de otro globulillo interior, el núcleo en el
cual todas las teorías científicas vigentes, admiten que reside el secreto de la herencia biológica , no ya el que explica
porqué de un grano de maíz nace una planta de maíz, o de un ser humano otro de la misma especie, sino el que
enseña, por ejemplo , como de las gallinas andaluzas, nacen pollos  negros, blancos, y azulados o de las semillas
de los “Dondiegos” de flores de color rosa, salen plantas que las dan blancas, rosadas o rojas.

Entre los diversos componentes del núcleo hay uno, la cromatina, dispuesto en gránulos minúsculos, los genes que desperdigados en aparente desorden durante el reposo celular se agrupan de un modo siempre constante en el
momento de la multiplicación, formando una especie de hilo  en forma de rosario, y bien enredado, el ovillo,
que durante el proceso se rompe en cierto número de sectores invariable en cada especie, y que son llamados
cromosomas.

Secretos de la mitosis o kariokineses, aquel proceso de multiplicación celular, cuyo sólo recuerdo, nos hacia temblar
en sexto de bachiller, ante el temor de trabucar las fases, los aspectos o las denominaciones.

En cierto momento la célula tiene un número fijo y predeterminado de cromosomas constituidos cada uno de ellos
por una cantidad siempre constante de genes, en los que reside individualizado el mágico poder que dará a los hijos,
los diversos caracteres de sus progenitores: color de los ojos, forma del pelo, manchas de la piel, timbre de voz,
tipo corporal, estigmas… en los animales; forma de las hojas,, color de las flores, sabor de los frutos, resistencia al
clima en los vegetales.  

En todos los fenómenos de multiplicación celular, llega un momento en que los cromosomas se doblan sobre sí
mismos, formando a modo de horquillas, las que a su vez se agrupan ordenadamente para constituir una especie
de corona, conocida por estrella madre, después se parte cada cromosoma a todo lo largo y exactamente la mitad,
con lo que se forman dos estrellas hijas, que tienen  el mismo número de filamentos que la madre, compuestos por
la mitad de todos y cada uno de sus genes.

Al madurar las células madre de machos y hembras, ocurre un fenómeno muy particular; en cierto momento de sus divisiones, distinto para cada sexo, los cromosomas no se parten sino que se reparten y a las células hijas, tiene la
mitad del número de los que el normal, y así resulta que al unirse una célula de cada sexo, el huevo resultante tiene
otra vez el número corriente y en su sustancia hay exactamente una mitad provista por el padre y otra por la madre.
Un carácter cualquiera que sea científico y puro en ambos progenitores aparecerá exactamente igual reproducido en
la descendencia que por uniformidad de origen, es llamada homocigoto así hijos de padres de piel blanca o negra
serán respectivamente blancos o negros, y si padre y madre son de iguales ojos azulados o pelo liso, así lo tendrán sus descendientes.  

Pero no ocurre lo mismo en cada uno de sus caracteres que en los ascendientes difieren o no son puros y fue el
famoso Padre agustino Gregorio Mendel, quién descubrió las leyes que rigen las correspondientes combinaciones y
sus resultados.

Ocurre unas veces que el carácter heterogéneo, por ejemplo el color de la piel, y tal caso es bien conocido en la Colonia,
es miscible, y los hijos de individuos de color diferente “sacan” una tonalidad intermedia; he aquí tres ejemplos
conocidos:
Cuando se cruzan gallos negros con gallinas blancas, de razas puras, nacen pollos que se llaman azulados andaluces.
Si se fecundan flores rojas de “Dondiegos” con polen de otros “Dondiegos” de flores blancas, las plantas que nacen
de sus semillas las dan de color rosa. 

Hijos de un progenitor blanco y otro negro, tienen la piel de color intermedio, “achocolatado claro”, de mulato.

Contrariamente, en otras ocasiones sucede que ciertos caracteres heterogéneos, no son miscibles, y en el hijo aparece
cada uno exactamente igual al de uno de sus progenitores, que es siempre el mismo en cada aspecto de la cuestión.
He aquí algunos ejemplos:
Dos progenitores, uno de pelo negro y otro pelirrojo, si el primero es de ascendencia uniforme, nacerán hijos de pelo
negro, nunca rojo.
De un padre con ojos negros o pardos, y una madre con azules o verdes, o viceversa, siempre que el primero sea de ascendencia uniforme, los hijos los tendrán negros o pardos y nunca azules o verdes.  

Llamándose heterocigotos a todos los que resultan de uniones heterogéneas. Pero en los nietos de unos y otros o en
los hijos de éstos, las cosas varían de forma que llega a sorprender, y solo el estudio de lo que pasa con aquellos
cromosomas y sus genes nos podrá explicar lo que le ocurre y sus causas.

Veamos primero el caso de los caracteres no miscibles, y sea por ejemplo el color de los ojos.
El que aparece en los hijos es llamado dominante, y emplearemos la notación  A-A-para el cromosoma homocigoto que representa este carácter, precisamente el color negro o pardo; el que se esfuma, toma el nombre de recesivo, tal como el azul o el verde, y lo representaremos por a-a. Al partirse los progenitores, se formará A-A- por parte y a-a-, por la otra, que al reunirse constituirán el heterocigoto A-a, en que dominando uno sobre el otro, sólo se percibirá el primero: el ojo parecerá negro o pardo. 

¿ Pero que ocurre con los nietos?. Al partirse el A-a paterno y el igual materno, que es el caso general en individuos de ojos pardos o negros entre cuyos ascendientes tengan alguien con ojos azules, resultarán los A-a del espermatozoo y los A y a del óvulo, y al unirse en parejas encontradas para formar el huevo podrán combinarse en A A de ojos oscuros puros a-a azules o verdes y A a, también oscuros con posibilidad de que sus descendientes vuelvan a tenerlos azules.
   Así se explica como un sevillano de pura cepa y una irlandesa de pelo cobrizo y ojos azules, todos los hijos sean francamente morenos, pero estos, al casarse con hombres o mujeres morenos de origen mezclado en este sentido, podrá tener hijos perfectamente morenos, morenitos de ojos azules, pelirrojos de ojos negros y, aproximadamente uno de cada cuatro, con los colores de la abuela extranjera. Menos mal si ello ocurre cuando los padres de éste saben su ascendencia y hablan entonces del famoso salto atrás, pero cuanto ésta es desconocida en cierto grado, y en un matrimonio moreno y de ojos negros, aparece un pelirrojo de ojos azules…. Puede haber sin fundamento un serio disgusto.

Sólo en los individuos que tienen este tipo de cromosomas heterocigotos A-a , de caracteres no miscibles, es posible el salto atrás, en sus descendientes.

Examinemos ahora el caso de los caracteres miscibles. Llamaremos B B al gene portador del carácter piel blanca y N-N al de negra; al dividirse en los padres durante la maduración de las células sexuales, quedarán en éstas, como B en unas y N en otras, las que al unirse formarán cromosomas B-N, de “mulato”, portadores del carácter color intermedio.

Para los nietos, al unirse dos mulatos, el cromosoma heterocigoto B-N del padre y el igual de la madre, se repartirán en B y N paternos y maternos, cada uno por su cuenta si quedasen completamente aislados y al unirse en parejas encontradas, podrían combinarse de cuatro modos diferentes con tres resultados: B-B-, N-N, B-N, y N-B. En los dos primeros casos nacerían hijos homocigotos, blancos o negros puros y no cuarterones, y en los otros dos, serían heterocigotos, perfectamente mulatos. Pero en este caso particular, es raro que ocurra de este modo, debido a que al partirse los cromosomas suelen entrecruzarse, soldarse en parte y cambiar entre si algunos de sus genes, y entonces los hijos sacan la mitad, no de los caracteres, de sus propios progenitores, sino del conjunto familiar. Los resultados pueden ser los siguientes:

Si hubo intercambio de genes, caso el más frecuente, podrán salir de cualquier color entre blanco y el negro, en todos los grados y proporciones imaginables, aunque con doble tendencia al tipo mulato que al blanco o al negro. Si no hubo intercambio de genes, caso el más raro, de mulatos nacerán blancos, negros, o mulatos, puro cada uno de ellos en su tipo.  



domingo, 28 de septiembre de 2014

POESÍA DE ANSELMO EBIACA







  ANSELMO EBIACA

  Un ilustre bubi, en el año 2005, me envió una bonita poesía dedicada a mi persona, que ahora
Buscando  entre papeles la he rescatado y aunque no la merezco me sube la autoestima.

Por querer tanto
a mi tierra de pecho
gracias, Fernando
por tanto esfuerzo.
Mi tierra es la tuya
ya que con empeño
conseguiste respeto
y admiración sin par.

Cuando vuelva a casa
y entre en el wecha
cubículo ancestral
Presidido por Luba.

Reclamaré tu asiento
al lado de Moaponda
protegido por Eösö
y guiado por Evueërä.

Allí serás grande
entre los grandes
cubierto con piel
de consagrada res.
Bebrás del töpeë
del ndeö de Bileëlö
otorgado por Lommbë
el día de Röomö.


Anselmo Ebiaca.  

sábado, 27 de septiembre de 2014

MI ABUELA POLONIA
















                                          De izquierda a derecha Mi tío Vicente, tía Amelia, tía Cloti,
                                           tío Pepito, tía Antonia, Mamá, Papá, Sentados : sra. Concha ,
                                          mi abuela Papa Gran (Salvador) y mi abuela POLONIA.








                                                  LA ORACIÓN DE MI ABUELA

Todo el mundo, incluido yo, tiene dos abuelas, por desgracia mi abuela Josefa Pons, por parte de mi padre, no la conocí. Mi abuela Polonia, por parte de mi madre, de una forma fugaz, ya que siempre había vivido con mis tíos Julián y Antonia. Mi tío Julián sobre 1935, ganó una oposición para secretario del ayuntamiento de Santa Isabel, y se fueron a Fernando Poo.
Cuando llegué a Fernando Poo, conocí a mi abuela, una mujer de estructura grande pero no gorda, muy seria y algo misteriosa.  Los primeros días de estancia en Santa Isabel estuvimos alojados en casa de mis tíos, casa que era propiedad de Adolfo Jones, que vivía en la parte alta y nosotros en la parte baja. Ahí ya conocí al que sigue siendo un gran amigo Gerardo Jones.
El primer día de estancia en la ciudad, fue un conjunto de anécdotas de mucho impacto para mí. La primera una serpiente muerta en medio de la calle, me comentaron que la habría matado  algún nativo al ir a trabajar, muchos llevaban siempre un machete en la mano, cosa curiosa para un niño llegado de España, a veces en la otra mano llevaban una lámpara de bosque, dado que no funcionaba la luz por las noches, y las calle carecían de farolas, la mayoría.  
Como no había suficiente espacio en la casa para dormir, mis tíos tenían alquilado unos barracones de chapa situados en el solar frente a la casa, una parte, estaba destinada a restaurante para indígenas que llevaba mi abuela y otros dos barracones para dormitorio u otros usos. En aquel momento era el único restaurante en la ciudad para indígenas, había otros, pero en los llamados barrios, Yaunde, Hausa, Newtown, algo lejanos del  centro de la ciudad.
Observe asustado que por el suelo se deslizaban un par de cien pies (yo diría que mil pies) de color negro, entusiasmados en subirse a mis zapatos. Mi primo Alberto que tenía una edad similar a la mía, diez años él y yo nueve, cogió dos palos finos y con habilidad de cocinero levantó aquellos bichos, dragones para mi, y los soltó en unos jardines situados delante. Tal destreza y poco temor me demostró, pensé: que con la misma habilidad podrá hacerlo con un animal mayor, tal vez hasta un leopardo, de los que decía que había visto muchos, cuando la realidad era que en la isla, nunca los hubo.
Ese mismo día, estaba yo paseando por aquellos jardines viendo las hermosas flores, creo que dalias, cuando vi una pequeña serpiente de color verde, levantando su cabeza para husmear el atrevido paseante.  Salté sobre ella para esquivarla, y empecé a gritar desaforadamente. A mis gritos acudieron varias personas y un nigeriano de nombre Tomás Okon, que ayudaba en el comedor a mi abuela, vino con su machete y la cercenó por la cabeza. 
Para rematar el día fuimos al cercano río Cónsul,  que bordea como poniendo límite a la ciudad con la montaña, y en aquel lugar situado a unos doscientos metros escasos,  me enseñó mi primo varias ansas colocadas en su caudal, donde situaban un plátano dentro y los llamados grafis , similares a las gambas, quedaban presos de su ambición de comer,, de esa forma se colocaban las trampas por la mañana y se recogían por la noche, llenas de aquellos sabrosos grafis que tantos comí, cocinados a la plancha con ajo y perejil.
En  el restaurante cocinaba mi abuela y servía Okon , quiero recordar que era casi plato único, que cada día se cambiaba: lentejas con chorizo, guiso de patatas o malanga, con carne de fritambo (una especie de antílope pequeño) judías pinta o garbanzos con pedazos de carne si habían bajado de Moka, todo eso si, picante, de bebida agua, postres aunque había, casi todos  se lo traían, al ser tan fácil adquirirlos en los solares cercanos, llenos de bananeros, papayeros, mangos, guayabas, suaguaplones, etc. . A veces el plato era lo que llamaban “mina” sardinas a la plancha, o colorado.
Delante  del restaurante me llamó la atención un frondoso mango lleno de estos sabrosos frutos (era manga al no tener tantas fibra) y en las ramas colgaban profusión de botes metálicos vacios, trapos rojos y de otros colores, en vista de aquello tan raro le pregunté a mi primo Alberto, que significaba aquello, me respondió que lo hacia la abuela para infundir temor, como si fuera yu-yu, brujería, y no le robaran los frutos ante el temor de la hechicería.
 Observaba en esos primeros días que mi abuela, muy temprano salía al portal y allá en su jardín, venían muchos nativos a verla. Por fin pude averiguar la causa. Mi abuela Polonia, siempre muy aficionada a las aplicaciones de las plantas en su Murcia natal, en Santa Isabel recibía todas las mañanas a muchos enfermos y actuaba gratuitamente como una curandera, tanto con las plantas que ya conocía: romero, albahaca, hierba buena, tila, etc., como las propias del país: la papaya para el estomago, la nuez de kola  para reanimar el cuerpo fatigado, el kinkiliba para la hematúrica, el contrití para el estómago.   El prunus africana para la prostatitis, el ekuk para contrarrestar el veneno de las flechas untadas de estrofanto, la corterza del árbol de la quinina hervida con agua, su líquido combate el paludismo, la crisalina contra la hematúrica, el ricino y culantrillo para purgar, el bolape como tónico, la yuca para la conjuntivitis, el jengibre contra los problemas intestinales, la rhizophora para las quemaduras de la piel, como ahora actualmente el aloe vera.
Resumiendo que mi abuela en pocos años había cogido un prestigio entre los habitantes de la ciudad y venían incluso de fuera.
Como enseguida encontramos vivienda en los llamados barracones de Nauffal, y tuve que ponerme a preparar el ingreso a bachiller, no tuve muchos tratos con ella, pero recuerdo una oración que me transmitió de herencia mi madre, como patrimonio de mi abuela, y es así que deseo transcribirla como pequeño tributo a mi madre y mi abuela.

Blanca y hermosa la flor del jazmín, que esparce perfume en el mes de abril, y en el mes de mayo, se la ve morir, quien sabe Dios mío,  si mi vida será tan breve cual la del jazmín, si Dios piadoso lo quieres así, vuele yo a tu lado como un querubín, pero si mis ojos se vuelven abrir a la luz del día, oh, cuida Dios del mí.


Fernando García Gimeno   - 27 de septiembre 2014


lunes, 22 de septiembre de 2014

CHIBA Y SU HISTORIA



                                                                       


                                                             CHIBA Y SU POBLADO

Chiba es un héroe mítico surgido de la supuesta lucha entre los poblados de Baho y de Belelipa. Chiva capitaneando a 120 guerrero de Belelipa . Una lanza hirió de muerte a Chiba, sus seguidores echaron al suelo sus lanzas y lo rodearon como testimonio de su admiración, así murieron lanceados por los de Baho.
Todos prefirieron morir al lado de Chiba y acompañarlo al otro mundo, que vivir derrotados. La madre de nuestro héroe llamada Morihí, lloraba desconsoladamente la muerte de su hijo, hasta que oyó una voz que le decía: No llores, el llanto no saca a ningún hombre del sepulcro.
Chiba se hallaba en la región del otro mundo, y como allá se vive mejor, los jefes espirituales organizaron un gran banquete, pero existía un problema grave por el cual no podía acudir al  banquete Chiba, dado que al morir joven todavía no había adquirido el título de Aloboam, indispensable para entrar en la primera categoría social. – Eso nos indica que allí también hay lo que alguno llama ahora CASTAS SOCIALES-.
La única solución posible  es volver a la tierra para recibir de una forma expresa, su titulación, así que los  jefes le autorizaron un viaje rápido de ida y vuelta.
Enterados de su vuelta y llegada, los espíritus que habitaban este mundo, se prepararon para organizar una gran fiesta, durante la cual solemnemente le otorgarían el título de Aloboam. En dicho acto estaría rodeado de sus 120 guerreros que sacrificaron la vida por él. Lo importante es que durante la celebración ningún rayo de luz hiriera a Chiba y su séquito, ello anularía todo el proceso. Para ello se dispuso que todas las nubes del cielo bajaran para extender un manto que evitara la penetración de la luz durante su fugaz estancia en la tierra.
Tantos fueron los agasajos que recibió en el acto Chiba que les prometió establecerse en el pico de Santa Isabel, y allí vivirá tranquilo con aquellos que dieron la sangre por él.
Su madre Morihi, volvió a llorar sin consuelo por volver a perder a su hijo. Con el tiempo fue acusada de haber sustraído aceite de la sociedad de mujeres de la que, ella era presidenta. Desesperada se dirigió al barranco donde se había despedido su hijo, buscando su consuelo. El poblado entero se movilizó buscando a Morihi por todo el territorio y sin encontrarla, hasta que el mismo Chiba les dijo: < No busquéis más a mi madre, está conmigo en la región de los difuntos>
En efecto Morihi estuvo suplicando en la entrada del pueblo creado por su hijo, al final la dejó entrar con la condición que no probara  nada de la comida de los espíritus, al final pudo más su curiosidad y probó algo de banga (palmiste) al momento de comerlo, su cuerpo se espiritualizó, por lo cual en los proverbios bubis, se dice, << Morihi está en el otro mundo sin haber muerto>>.
El pico es conocido con el nombre de Obasa, las creencias dicen que en su cercanía está el poblado invisible que fundó Chiba. Si alguien intenta llegar los espíritus lo despistan y hace que se pierdan por la montaña. Para poder subsistir el poblado se convirtió en un poblado de cazadores.
Chiba posee sus propios perros de caza, que a veces atacan a los que merodean por el lugar, hasta se dice que los europeos los han visto y han oído sus aullidos. El pueblo de Chiba tiene hasta búfalos. A finales del siglo XIX parece que se extinguieron los búfalos pero constancia de su existencia la dan que los misioneros descubrieron en sus primeros contactos con los jefes bubis, cráneos, pieles, cuernos y pezuñas de estos animales. Existe un poblado actualmente muy modernizado que se llama Batoikopo , cuya palabra viene de :   Ba= Los  / Toi = Pretérito de toa vencer/  Kopo>= Búfalos/ resumiendo Batoikopo significa = Lugar donde vencieron a los búfalos.  En el diario de John Clarke se indica que cuando llegó por primera vez a Batoikopo en 1841, una mujer había sido herida por la acometida de un búfalo.
La fortaleza de ese pueblo estaba unida a la fortaleza del búfalo. Chiba , a veces autorizaba su caza, con algunas limitaciones, tal que no se podía descuartizar el animal en ese territorio , el cráneo siempre debía quedar en posesión del jefe del poblado, y hacer sacrificios para librar de los espíritus malignos ocultos en el búfalo.
Chiba siempre ha sido muy venerado por los cazadores. Hasta hace poco un sacerdote de Chiba lo veneraba en una cueva de Belelipa.   

Los datos están extraídos del libro del padre claretiano A. Martin del Molino, Los Bubis Ritos y Creencias.


Fernando García Gimeno     22 de Septiembre 2014

viernes, 19 de septiembre de 2014

EL ORÁCULO BUBI



                                                                   


                                      EL ORÁCULO BUBI 

  No soy bubi, ni siquiera fernandino pero mi corazón es puro Bioko, así que voy a seguir contando curiosidades de sus hábitos, para ello extraigo de los sabios que han escrito sobre ellos como mi muy estimado claretiano A. Martin del Molino, que desde que recibí un correo suyo de las Américas hace años, no he sabido nada más
Aunque se va perdiendo la costumbre, siempre el pueblo bubi ha tenido mucho respeto por los espíritus y su influencia en la vida de los vivos, hoy vamos a explicar por encima lo que es la Casa del Oráculo.
Recibe el nombre de rojia, que significa lugar donde un espíritu habla. Hoy ya no es lugar destacado del poblado, dado que la religión cristiana y las autoridades han presionado sobre el tema, así que se oculta o disimula. Por lo que vamos a dar la descripción que nos detallaba el padre Martin del Molino.
Las paredes de una casa construida con troncos y helechos, de unos 20 metros cuadrados, de techo bajo, es posible que una persona tenga que agacharse para entrar, casi seguro que dará con la cabeza en la campana, un fruto redondo y seco en cuyo interior suena la semilla que lleva dentro, lo que avisa al espíritu, ello es igualmente una medida de seguridad , para evitar sorpresas en el sueño nocturno.
Tal vez, tropezaremos igualmente con objetos colocados intencionadamente, así que los que vengan con malas intenciones, el espíritu, estará advertido.
Igual que en la antigua Grecia existían oráculos de Zeus en Olimpia, que daban respuesta a las preguntas formuladas a los dioses, mediante sus pitonisas y sacerdotes, así los bubis tienen o tenían el hombre del oráculo, el ELODYÍ, que se sentaba en una especie de trono entre empalizadas y postes. El asiento es denominado eupá o eonda, que pertenece al espíritu de aquel lugar. A los dos lados brillan los fuegos de dos leñeras, el de la derecha para calentar o dar vida a los espíritus masculinos, el de la izquierda a los femeninos, ya que el universo es dual como las cosas. También es cierto que las zonas que se practicaban estas costumbres, a medida que desaparece el sol, baja mucho la temperatura.
En la misma casa, unos troncos sirven de asiento para los profetas en las celebraciones nocturnas. En la pared de enfrente cuelgan profusión de objetos, tales como cráneos, pieles, semillas, huesos, todo tétrico dada la oscuridad interior solo alumbrada por las llamas de los fuegos. Junto al departamento principal hay otros tres más pequeños que pertenecen al cortejo del principal espíritu Riako.
En la izquierda podemos vislumbrar dos celdas para sus dos mujeres y a su derecha una para su escolta que guarda la casa llamada ibecha y la siguiente para los ordenanzas o recaderos, llamados basoome. Delante de lo que llamaríamos trono hay una banqueta, para que se coloque el consultante o si no la hubiera, de cuclillas, ya que es de mala educación hablarle de pie.
Para llegar al que llamaremos brujo no se puede ir con las manos vacías, sería una falta de respeto y seguramente influiría en el Elodyí, que podía sentirse ofendido. En la época del padre Aymemi, lo habitual era llevar tabaco, bebidas alcohólicas, el coñac era muy apreciado, y algo de dinero. La ofrenda ritual se llama Repo, el ebaari es el acto de la consulta.
El consultante sabe que en proporción de lo llevado, dependerá el resultado de la consulta, es como si comprara al brujo, aunque nunca ningún hechicero se ha hecho rico con ello.
Depositada la ofrenda el consultante expone el motivo de su visita y sus aspiraciones El oráculo iniciará una serie de preguntas sobre su estado, familia. A continuación el elodyí, golpeará la tierra con su vara como demandando señales   de la decisión a tomar. El acto adquiere más solemnidad al agitarse el ecachá o fruto lleno de semillas cuya sonoridad  depende del interés que ha despertado la ofrenda al brujo.  Para el mismo acto a veces se utiliza una calabaza llena de pequeñas piedras o semillas, que se agita sobre la cabeza del demandante.
Estos actos sonoros, que se pueden ampliar con una campana de madera, llamada silebó, se hacen fundamentalmente para espantar a los malos espíritus que rondan a veces estos actos.
De repente el hechicero inicia unas convulsiones o su cuerpo se agita y sus manos se mueven con gran teatralidad, su  sonrisa nos indica que ha llegado respuesta de su consulta. Lentamente se apaciguan sus gestos, señal de que el espíritu una vez dejado su mensaje, vuelve a su mundo.
A veces se establece un dialogo.  El Ñe muao, que ha entrado en el cuerpo del profeta saluda de modo afable al espíritu del consultante, es decir al espíritu personal o mmo-oró. El hechicero va desarrollando las señales que le mandan del otro mundo, a veces con un lenguaje desconocido, para ello incluso tienen un ayudante que le vaya traduciendo sus mensajes al  solicitante.  En ese dialogo que puede durar un cuarto de hora, el solicitante recibe los consejos y causa de sus males.
Decía el padre Pereda, que el acudir al bojiammó, era más usual entre  las mujeres, se verificaba habitualmente de madrugada.
Algunos oráculos habían sido contados a los bubis, según explicaban a los misioneros en 1841, por sus hechiceros, pronosticando que llegarían unos hombres blancos que les traerían cosas extrañas y una nueva religión. Alguno antes de conocer los aviones, afirmó que deseaba morir antes de que veamos a los hombres blancos volar por los aires sobre nuestras cabezas.   


Datos extraídos del libro Los Bubis Ritos y Creencias del claretiano A. Martin del Molino. 

sábado, 6 de septiembre de 2014

SÁLVESE QUIEN PUEDA






SÁLVESE QUIEN PUEDA

A esta mi España querida
la veo, pero , qué muy mal,
 os lo relato de forma reducida,
esta cuestión, que está fatal.

Unos que quieren ser Estado
desde el llamado Rosellón
y con algunas islas de al lado,
hasta cerca de Castellón.

Otros  la tierra de sus abuelos,
que no sé a quién la compraron,
y sin sonrisas ni camelos,
aseguran que la habitaron.

Vendrán estos con  turbante,
y  bien tapadas las mujeres,
que no hay algo tan excitante
como no saber lo que tienes. 

Hay otro, calladito de momento
con la chapela escondida,
y en alguna reunión o evento
veremos lo que hace o pida.
.
Están así mismo los araneses
que su valle es muy singular
y se unen algunas veces
a tanta demanda general.

No olvidemos a los tortosinos,
dueños del Ebro y del arroz,
que entonan muchos trinos,
de independencia en pos.

Resumiendo que por pitos o flautas,
nos iremos el resto al Perejil peñón
a volvernos navegantes e internautas
con lo que quede de esta nación.


Fernando García Gimeno     5 de septiembre 2014