martes, 13 de agosto de 2019

LA UTOPÍA AFRICANA




LA UTOPIA AFRICANA

Me llevaron a Guinea con 9 años y volví a España con 32, me he criado con ellos, estudiado  en los mismos pupitres, he jugado con ellos a fútbol, baloncesto y con mi cayuco he navegado por sus aguas, así que por esto y otras razones creo puedo opinar con mejor criterio que esos ejecutivos, que se han tomado un wisky en un bar africano y nos dan una conferencia sobre la esclavitud.
Actualmente ante la llegada de pateras, la solución de Europa es nefasta, los tienen varios días sin quererlos  desembarcar, luego los reciben  y tienen que mantenerlos, posteriormente los sueltan y buscan en la calle donde subsistir, no les queda otra solución que robar. . Sus mandatarios africanos reciben millones de euros, dólares o rublos, de los cuales mandan parte a sus cuentas en paraísos fiscales y cada día se pone peor.
Europa no puede acoger a 1.216 millones de habitantes que en el 2.050 serán 4.500 millones. Independiente de que no podemos mantenerlos es que al ritmo de crecimiento de esa población, los islamistas tienen un aumento mayor que el europeo de población, algunos pueden tener 2 o 3 mujeres y cada una 3 o 4 hijos, así que en 30 años serán mayoría y tendremos que asumir sus costumbres, comidas y hábitos.
La única solución es resolver el enorme problema tribal que tienen in situ.
Una idea es abrir un canal  de 2 kilómetros mínimo de ancho, que entrando por Libia llegue hasta el centro del desierto,  el los vértices de República Centro Africana, Chad, Niger, Nigeria, y Camerún. Esa faraónica obra daría trabajo a cientos de miles de trabajadores, la evaporación de esa agua que les llegaría, produciría un cambio de clima y lluvias. Con plantas potabilizadoras tendrían agua corriente y facilitándoles semillas, una agricultura de mantenimiento. Permitiría un comercio  más veloz, evitaría como ahora que para extraer minerales de sus países, como tienen que pasar por otros, se forman mafias de territorios, que actualmente las compañías mineras pagan .
Todo eso tendría que ser financiado por el resto del mundo pero con una inversión controlada, no entregando el dinero a sus ejecutivos, sino a empresas europeas con mano de obra nativa. Un plan de forestación y granjas piscícolas, además eso crearía ilusión a esos africanos que hoy están desfallecidos y sin encontrar soluciones.
Cuando comento el tema con amigos, dicen : eso es imposible, no hay dinero para ello, les respondo ¿ Sabes cuantos miles de millones se pierden en las ayudas inútiles a países africanos y el problema que representa para la salud de los europeos?. El sarampión que había desaparecido de Europa, empieza a brotar, los chinches han desembarcado el Ébola llama a la puerta y lo que vendrá.  

Fernando García     ( Fernando el Africano)
Barcelona a 12 agosto 2019

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