sábado, 4 de septiembre de 2021

GUINEA MI CORAZÓN DE AÑORANZAS.

 GUINEA MI CORAZÓN DE AÑORANZAS

Yo tenía una casa en África, que no tenía puertas,
entraban siempre amigos, no tenía enemigos,
rodeada de palmeras, mangos y huertas,
se oían los cantos de los hombres, de las aves los trinos.
Desconocía la envidia, el odio, el valor del dinero,
tenía lo deseable, amaba a todos, no gastaba casi nada,
no me costaba, expresar mi pensamiento sincero,
iba donde quería, toda parte me parecía tierra amada.
Con un anzuelo y un nylón, pescaba lo que quería,
la caza caía con una simple escopeta de perdigones,
cogía una palometa, o un colorado con alegría,
en mi zurrón ardillas y hermosos gorriones.
Para jugar a fútbol, servía la playa o la calle,
de balón, hasta una bola de fuerte trapo,
de portería, unas piedras o cualquier detalle,
el momento, a cualquier hora, en cualquier rato.
Mis amigos negros, blancos, de todos colores,
para jugar allá no había clases ni racismo,
todo era músculo, carreras, regates y sudores,
unos descalzos, otros con zapatos, daba lo mismo.
Hacíamos radio, teatro, baile, música, deporte,
unos sabían de esto los otros de aquello,
para cualquier idea existía el amigo, el aporte,
se buscaba el dinero, el tiempo para ello.
Un día percibí que afloraban odios en el ambiente,
que se buscaban argumentos para la venganza,
que la mirada agresiva cambiaba la sonriente,
que la violencia injustificada brotaría sin tardanza.
Con pena, lágrimas, dolor y tristeza dejé esa tierra,
donde están encerrados mis familiares, hasta mi abuela,
y aunque morir sin verla otra vez no quisiera,
el verla con tantas añoranzas me duela.
Barcelona a 1 A gosto 2010
Fernando el Africano
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Fernando el Africano

jueves, 19 de agosto de 2021

mi vida resumida en pocas palabras

 Es una poesía que puse en mi primera publicación

para presentar el libro El Paraíso Verde Perdido

Esta es la historia de un niño español, del treinta y dos,
que sufrió bombardeos, metralla y una vida atroz,
en la postguerra sufrió hambre, miseria y racionamiento
siendo por su corta edad, un duro y cruel tormento.

Sus padres, con ilusión, para ponerle feliz y contento,
embarcaron rumbo a África, con viento a barlovento,
encontrándose con monos, serpientes y elefantes,
malarias, paludismos, moscas y mosquitos gigantes.

En veintidós años en África, se comió a los mosquitos,
los obstáculos y enfermedades fueron solo meros hitos,
pues Guinea es el exótico Paraíso Verde Perdido,
un mundo paradisíaco en el Golfo de Biafra escondido.

Esa vida, esa tierra con sus hombres y entornos,
cuento en este libro, con anécdotas y adornos,
esperando explicarlo con amor, cariño y chispa,
aunque parezca imposible que ese mundo exista.

Fernando García Gimeno

LA EDAD NO PERDONA

 El frío y viento anuncian el duro invierno,

mi cabello blanco anuncia mi infierno,
reuma, artrosis, gripe y sus hermanas,
me anuncian su incremento por las mañanas.
¿Como puede combatir uno, todas estas virtudes,
que cual nieve acumulada arrastra como aludes?
pues pensando en los mejores años de la vida,
cuando disfrutaba del calor en mi isla querida.
Allí en lo que es ahora Guinea Ecuatorial,
donde se vivía, con poco dinero, fenomenal,
rodeado de arañas, mosquitos y ratas,
que compartían conmigo mis largas patas.
Dicen que hacia calor y mucha humedad,
yo no me enteré, esa es la verdad,
comentan que existían odios entre colores,
yo siempre tuve de los dos colores, amores.
Los nativos arrendaban sus fincas a los blancos,
en sus huertas trabajaban otros tantos,
algunos en oficios y oficinas tenían trabajo,
en las fincas los nigerianos al destajo.
En los colegios e Instituto Colonial,
la mezcla de raza era normal,
en el cine nos separaba una pequeña barrera,
y el precio más barato para ellos era.
En mi niñez hasta los treinta y tres años,
he jugado a futbol y baloncesto con ellos,
nunca he tenido el menor roce ni pelea,
todo ha sido paz y espero que se me crea.
Todo lo que cuentan algunos personajes,
son los que en video han visto esos parajes,
la mentira es muy contagiosa,
y se lo digo en verso, no en prosa.
Por cierto se me olvidaba el detalle,
nunca he visto en plaza o calle,
a nadie limosna pidiendo,
los frutos en remolino de viento,
caían maduros y sabrosos,
y ahí quedaban perezosos,
sin que nadie los recogiera
era una país feliz, otra era.
Fernando el Africano 😂💘😉

jueves, 15 de julio de 2021

AÑORANZAS DE TIEMPOS Y LUGAR

 


AÑORANZA DE TIEMPOS Y LUGAR

 

 

El frío y viento anuncian el duro invierno,

mi cabello blanco anuncia mi infierno,

reuma, artrosis, gripe y sus hermanas,

me anuncian su incremento por las mañanas.

 

¿Como puede combatir uno, todas estas virtudes,

que cual nieve acumulada arrastra como aludes?

pues pensando en los mejores años de la vida,

cuando disfrutaba del calor en mi isla querida.

 

Allí en lo que es ahora Guinea Ecuatorial,

donde se vivía, con poco dinero, fenomenal,

rodeado de arañas, mosquitos y ratas,

que compartían conmigo mis largas patas.

 

Dicen que hacía calor y mucha humedad,

yo no me enteré, esa es la verdad,

comentan que existían odios entre colores,

yo siempre tuve de los dos colores, amores.

 

Los nativos arrendaban sus fincas a los blancos,

en sus huertas trabajaban otros tantos,

algunos en oficios y oficinas, tenían trabajo,

en las fincas los nigerianos al destajo.

 

En los colegios e Instituto Colonial,

la mezcla de raza era normal,

en el cine nos separaba una pequeña barrera,

y el precio más barato para ellos era.

 

En mi niñez hasta los treinta y tres años,

he jugado a futbol y baloncesto con ellos,

nunca he tenido el menor roce ni pelea,

todo ha sido paz y espero que se me crea.

 

Todo lo que cuentan algunos personajes,

son los que en video han visto esos parajes,

la mentira es muy contagiosa,

y se lo digo en verso, no en prosa.

    

 

   Por cierto, se me olvidaba el detalle,

   nunca he visto en plaza o calle,

   a nadie limosna pidiendo,

   los frutos en remolino de viento,

  caían maduros y sabrosos,

  y ahí quedaban perezosos,

  sin que nadie los recogiera

  era un país feliz, otra era.

 

Fernando el Africano

 

 

Barcelona a  20 de Noviembre 2010

 

sábado, 10 de julio de 2021

 Maribel : Tuve la suerte de conocerlo personalmente sobre el año 1952  en Mikomeseng,  ya conocía su historia por habérmela contar mi primo Fernando Álvarez que vivía en Mikomeseng.

Maribel : Dices que eres prima de Fernando Alvarez Touchard, que es primo mío.  

Nos conocemos ?  yo tambien estuve en Mikomeseng en 952, aquí debe habr una confusión .


viernes, 21 de mayo de 2021

LA MUJERES CORISQUEÑAS


Siempre se ha tenido el juicio de que las mujeres corisqueñas , han destacado por su belleza e inteligencia.

Los misioneros deseaban instalar un internado femenino en Corisco, como así mismo era el deseo de las familias corisqueñas. Por fin el internado se abrió en 1890, bajo la dirección de la madre Presentación Cirera. 

Las monjas se encontraban con el problema, que si antes las internas eran muy agraciadas, ahora aprendían a llevar una casa, cocinar, y buenas costumbres de higiene, lo que incitaba a los viejos corisqueños a presionar a las monjas a permitirles casarse con jóvenes internas, matrimonios que eran falsos , ya que después de llevarlas a su poblado y haber satisfecho sus deseos, eran olvidadas como esposas, y pasar a depender de otra con mayor influencia   en el clan.  Resumiendo las misioneras decidieron cerrar el internado en 1912, y trasladarlo  a Elobey, donde era más fácil captar niñas fang, más numerosas y con menores problemas de presión familiar. aunque al final lo tuvieron que trasladar a Bata, capital de la zona continental.   

Fernando García- extraído de mi libro Corisco Isla de Ensueño. 

lunes, 5 de abril de 2021

EL CIPRÉS Y LOS COVENTOS

 

LEYENDA DE LOS CIPRESES

 

Los seguidores de la mayoría de religiones, son a veces ermitaños que se apartan del mundanal ruido y escogen el camino de la oración permanente y visitar los lugares emblemáticos de sus creencias. Así a pie en la mayoría de casos, recorrían grandes distancias con su mochila al hombro.

Eso presenta el problema, especialmente con mal tiempo: comida, lavado de ropa, descanso, así que cuando veían un convento, monasterio o posada, a lo mejor a 20 o 30 kilómetros de distancia, recorrían esa ruta, ya que tal vez en mucha más distancia, no encontrarían otro, el problema que esos caminos de fe, aglomeraba peregrinos y tenían que negarles el auxilio, por no poder atender a todos.

Cuenta la leyenda, que se ideó un sistema para ahorrar esfuerzos inútiles a los caminantes.

Si el monasterio, convento o fonda, solo podía suministrarles agua, tenía un ciprés visible a muchos kilómetros. Si podía suministrarles comida, lucía dos hermosos cipreses, y por fin si les podía atender en agua, comida y cama, gozaba de tres hermosos cipreses.

 

Fernando el Africano       Barcelona 2 de abril del 2021