sábado, 19 de noviembre de 2011

GUINEA Y SU ENTORNO EN LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL- V


GUINEA Y SU ENTORNO EN LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL-V

(La Guinea Española 10.02.1916)

Ha llegado a nosotros la noticia de un radiograma del general Dovel anunciando que se podía llevar libremente víveres a los alemanes refugiados en Bata.
La miseria allí es espantosa. El extenso campamento es insuficiente para contener el creciente número de los que allí buscan asilo, no por huir la guerra, sino para escapar de la muerte segura por hallarse heridos o enfermos a consecuencia de la falta de víveres y municiones. Mientras tanto un puñado de valientes capitaneados por un héroe luchan con las fatigas, el hambre y la enfermedad más acaso que con los enemigos; y por más que ya no les queda sino un estrecho rinconcito de tierra, no quieren abandonarlo hasta consumir la última esperanza.
Esta vez el lance le ha tocado al “Villaverde”. Hallábase el día 3 dispuesto para zarpar de vuelta a España, cuando por disposición gubernativa quedó aplazada la salida hasta nueva orden, mandándole ir a Bata a recoger los alemanes que allí se hallaban.
Convenida la internación a nuestro territorio marchó el “·Villaverde” a cumplir su cometido, y en su primer viaje nos trajo el día 7, unos 112 europeos con 500 indígenas cargadores y soldados.
En un principio tuvo gran revuelo la noticia de la desaparición de “Apam” hermoso barco inglés recién construido que nos había visitado varias veces. Díjose que una tempestad lo había echado a pique, hoy confirmada la noticia por ingleses y alemanes, ha llegado la legendaria proeza de un submarino que intima una orden al ingente trasatlántico tripulado por 400 hombres, y hallando que unos 70 eran alemanes, sube a bordo un oficial y cambiando la bandera inglesa por la alemana, conduce el barco a playas de América, dejándole en buen recaudo en Newport.
El 29 del pasado mes, vino el guardacostas inglés “Lagos – Remus”, trayendo dos padres misioneros de camerones que habían tenido la residencia en Yaunde, donde fueron hechos prisioneros al ser tomada aquella posición por los aliados.

NOTAS DE BASILÉ (25-02-1916)

Pocas veces se ha observado tanto movimiento y animación en Basilé, como en estos días. Se ha pintado enteramente el cuartel, se han arreglado algunos desperfectos y ha sido habilitado para alojar buen número de personas. También se ha conducido a él, el agua por medio de cañerías.
El objeto de tales reformas es para poder alojar a los muchos alemanes que se espera llegarán en el próximo viaje del “Villaverde” que ha salido de Bata para conducirlos aquí. Con este mismo fin se ha pintado y amueblado la casa del Gobierno del poblado. También para lo mismo la casa que la Compañía Trasatlántica tiene en su finca de Nuestra Señora de la Paz.
Los trabajos preparatorios del ferrocarril que en breve ha de unir Santa Isabel con Basilé, siguen con actividad.
Salidos ayer de Bata, han llegado hoy en el vapor “Manuel L. Villaverde”, 160 alemanes que con su dignísimo gobernador e invicto capitán Karl Ebermaier se ponen bajo la tutela de nuestro señor Gobernador. Dicen que al salir el Villaverde, ya tenía el Antoñico más de 40 alemanes a bordo, además del largo séquito de cargadores y tropa indígena.
Anclado el buque se personó en el muelle nuestra primera autoridad para recibir al egregio personaje. A bordo de la lancha automóvil de Obras Públicas, fue el capitán de la Guardia Colonial señor Tuser para saludar y acompañar al señor Ebermaier. Al llegar al muelle fue saludado por la Banda y Cornetas con la Marcha Real Española, en medio de la admiración de la muchedumbre, subió a la jardinera del tren cremallera, llegando en breves instantes a la esbelta Plaza de España.   

(25.03.1916)

Siguen arribando a la bahía de Santa Isabel los vapores Antonico y Villaverde repletos de nuevos internados y deportados alemanes, así como indígenas de la tribu fullah kamerunesa.
El día 22 apareció mayestático y airoso en nuestra bahía el hermoso crucero Extremadura, construido en los arsenales de Cádiz y botado al agua en 1900. Tiene un desplazamiento de 2134 toneladas con una dotación mínima de 266 hombres.  Al dar la bienvenida a  nuestros ilustres marinos hacemos votos para su estancia en esta Colonia.   

MI COMENTARIO

Sigue la vocación germanófila del relator, aunque me inclino más por elo aspecto religioso. Los alemanes casi todos eran católicos y los ingleses protestantes, además en sus primeros años en Guinea los claretianos habían tenido que luchar con la tendencia de los krumanes residentes en la isla, todos ellos anglicanos.
Al principio la llegada de refugiados no significó problema, pero más tarde se tuvieron que habilitar verdaderos poblados y hasta hospitales. Presumo que tendrían que habilitar huertas de yuca y malanga para alimentar a tanta gente.

Fernando el Africano – Algete   19 noviembre 2011