miércoles, 12 de septiembre de 2012

LOS HOLANDESES EN CORISCO SIGLO XVII


                                                                             

                                  LOS HOLANDESES EN CORISCO - SIGLO XVII


Un general holandés del fuerte de Mina (Costa de Oro) envió aquí cerca de cuarenta holandeses en el año 1.679, con el fin de fundar una colonia de su nación, que preparara y arase el campo, pensando que el buen resultado en la producción de maíz, de otros cereales y de las distintas plantas de Guinea sería altamente beneficioso en el abastecimiento de los barcos de la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales, que aquí se proveerían con todo lo que necesitasen para proseguir su viaje hacía Holanda o hacía América, sin tener que recurrir a las islas portuguesas de la bahía o a Cabo Lope, con el consiguiente gasto y pérdida de tiempo. En realidad, muchos barcos holandeses que traficaban en Guinea abandonaban estos parajes por las fuertes mareas y turbonadas.

Conformes los holandeses en establecerse en las playas de esta isla, eligieron un lugar llano y desboscado, donde edificar sus alojamientos. Los fortificaron con algunos cañones de hierro, más bien para estar prevenidos de un asalto sorpresa de los pocos nativos de la isla, todavía algo salvajes y ladinos. Procedieron enseguida a cultivar el suelo y tuvieron bastante buena suerte, favorecidos durante algún tiempo con buenas cosechas de granos de maíz y otros comestibles. Pero los malos aires de Corisco y las grandes penalidades que tuvieron que sufrir en el cultivo de la isla, produjeron enfermedades tan malignas en la pequeña Colonia que murieron 17 hombres y los que quedaron, también enfermos, resolvieron retirarse a su puesto de Mina, después de destruir todos sus alojamientos y los que hubiera en el reducto. Incluso su factoría comercial, que habían puesto, no teniendo ya la importancia de antes, fue abandonada y desde entonces no han vuelto a residir allí los holandeses.


                                              LAS ISLAS MOUCHERON - ELOBEYES-


Las tres pequeñas islas de Moucheron, han recibido el nombre de un holandés que en el año 1.600, en ruta hacia las Indias Orientales, fue arrastrado por las mareas a este Golfo de Guinea y aquí o bien perdió el barco en una de estas pequeñas islas o bien fue incapaz de proseguir su proyectado viaje. El caso es que el tal Moucheron se resolvió a construir un pequeño fuerte en la isla más grande y dedicarse desde ella al comercio con los negros del Continente opuesto. Habiéndose detenido aquí durante algún tiempo, dejó por fin su establecimiento en manos de un tal Hensis. Apenas habían pasado cuatro meses de la marcha de Moucheron cuando los indígenas de Gabón, temerosos de que los holandeses llevaran hacia si todo el comercio de marfil de sus ríos y de los puertos vecinos de la bahía, después de algunas tentativas infructuosas para arruinar el comercio, habiendo encontrado medios para asaltar por sorpresa el fuerte, se lanzaron sobre él y asesinaron de forma inhumana al holandés y a todos los negros de la bahía de Angra que allí habían acudido a traficar. Los nativos del río Angra (Muni) no se atrevieron a oponerse a este atentado por miedo a provocar a todos los del Gabón. Pero el asesinato de sus compatriotas en la isla Moucherón, exasperó en tal grado sus corazones, que al fin estalló la guerra entre los de la bahía de Angra y los Pongo y pueblos de Gabón, guerra que aún continúa.


                                     COMERCIO EN EL RÍO DE ANGRA ( RÍO MUNI)


El río Angra, es un lugar de comercio, muy frecuentado por barcos holandeses y a veces también por barcos ingleses, que exportan de allí colmillos de elefantes, cera de abejas y algunos esclavos. Suelen anclar en la isla de Corisco, y desde allí envían faluchas, piraguas o grandes botes,

Bien tripulados y armados, al río Angra, volviendo con la mercancía transportada en cayucos.

Los nativos del río Angra dicen que el río viene de muy lejos tierra adentro, y así debe ser por el gran caudal de agua que siempre se ha observado trae en su desembocadura. La entrada del río está situada exactamente en los dos grados de latitud.

El comercio en este río sería mucho más voluminoso, si los negros que habitan este país y las comarcas vecinas no estuvieran siempre en guerra unos contra otros.

Como han de estar sometidos para todo a los mandatos de un único jefe, a quién acudir como requisito indispensable para adquirir colmillos y cera de abejas, les resulta difícil atender al comercio, que por otra parte sería la cosa más fácil, si tuvieran la libertad y pudieran internarse en los países vecinos, transportando todo a este río para el comercio con los europeos. Pero tal como están las cosas en la actualidad, debido a las continuas contiendas y luchas intestinas y la guerra con el Gabón y los Pongo, una falucha termina en tres días con todo lo acumulado en colmillos y cera de abeja, y esto yendo con calma, pues como sucede en otros puertos y ríos de Guinea, donde abundan los colmillos y comercian allí los europeos, se necesitan ocho o diez días para cargar unos pocos colmillos y aunque los negros prometan más, lo mejor es macharse que continuar allí por más tiempo.

En los otros puestos y ríos mencionados desde el río Camarones hasta el río Angra, nos hemos enterado por los mismos nativos, que ellos apenas tienen medios para procurarse colmillos, cera de abejas o esclavos y que escasamente cuentan con las provisiones necesarias para subsistir ellos mismos. Por esto y debido a la esterilidad del suelo, los nativos han de establecer más bien en el interior que en las playas.



                                                             MIS COMENTARIOS


Primero significar que esto es copia de un escrito aparecido en 1960 en la cueva de los Tesoros, La revista de los claretianos La Guinea Española, pero como al escribir mi historia de Corisco desconocía este tema me parece oportuno insertarlo en mi blog.

Cuando habla de las islas Moucheron, que son los Elobeyes, y poner tres me llamó la atención. Siempre hemos dicho que eran 2, Elobey Grande y Chico, perop repasado el Mapa famoso en colores de los Claretianos, aprece encima de Elobey Grande, un pequeño islote llamado Belobi, por lo que parece que lo incluyó en el conjunto.

En el escrito se demuestra que en el Siglo XVII se seguía practicando la trata de esclavos y Corisco era un depósito de esclavos hasta que llegaban los grandes barcos a llevárselos a las costas americanas, en Corisco podían proteger mejor contra el ataque de algunas tribus de la costa.

Llama la atención que en los primeros tiempos de la exploración africana, además de los portugueses, franceses, ingleses, alemanes y españoles, estuvieron los holandeses y los daneses pero no dejaron huella ni posesiones, les interesó más las islas asiáticas y algo menos América.



                                       Fernando García Gimeno - Barcelona a 12 septiembre de 2012 .